La misma suerte que sus víctimas están corriendo cientos de desmovilizados de las estructuras paramilitares en el país. La sombra de la muerte los persigue desde que abandonaron las armas y a la fecha ya son 2.700 excombatientes de las autodefensas asesinados en la civilidad. Es como si dos bloques completos de las antiguas autodefensas hubieran sido ‘exterminados’. La cantidad de exparas muertos selectivamente, es la misma que se desmovilizó de los bloques Caribe y Resistencia Tayrona, comandados en su momento por Jorge 40 y Hernán Giraldo, respectivamente, en el Magdalena. El alto consejero presidencial para la Reintegración, Alejandro Eder Garcés, dijo que de acuerdo con las investigaciones, tres factores estarían incidiendo en esta situación: el reclutamiento forzado de las bandas criminales y la ‘sentencia’ de muerte que hacen para quienes se nieguen a incorporase en sus filas; las retaliaciones de la guerrilla y el riesgo de los que reinciden en la ilegalidad. En la Costa tampoco han escapado de la muerte. Más de 300 excombatientes de las AUC han sido víctimas de ataques relacionados con retaliaciones, reclutamiento forzado, muertos en enfrentamientos con la Fuerza Pública o en guerras entre bandas criminales con las reincidieron en la ilegalidad. En el departamento del Cesar, desde 2006, cuando los paramilitares dejaron las armas, han sido asesinados hasta la fecha 155 exintegrantes de la organización de ultraderecha. Para el secretario de Gobierno de Valledupar, Víctor Martínez, falló el Estado en este proceso, porque no se brindaron oportunidades de una verdadera resocialización. 'Hace dos semanas estuve conversando con el Alto Consejero y le dije que ojalá Valledupar tuviera prioridad en los programas sociales, creo que en eso falló el Estado, falló el Departamento y falló el Municipio; además es necesario crear un instrumento que determine esa política social para que eso pueda tener metas, controles y soluciones definitivas', indicó. 'Aquí lo que cuentan son los muertos, que tienen nombres, apellidos y autores. Hay que centrar el trabajo institucional en superar el índice de homicidios en nuestra ciudad', señaló. 1.800 desmovilizados están en proceso de reinserción en este territorio y otros 400 ya salieron del mismo, mientras que 199 están privados de la libertad, según cifras de la Alta Consejería para la Reintegración. A pesar de que uno de los factores sería el reclutamiento de bandas criminales, el Alto Consejero señala que de estos grupos, solo el 10% de sus miembros son exparamilitares. Entre tanto, en el Magdalena, según información de la Secretaría de Gobierno seccional y la Alta Consejería para la Reintegración, 2 mil 700 desmovilizados en este departamento se acogieron al programa de reinserción. De esta cifra, mil 534 pertenecían al denominado Bloque Caribe, comandado por Rodrigo Tovar, alias Jorge 40, y mil 166 más delinquían en el Bloque Resistencia Tayrona, al mando de Hernán Giraldo. De los 2.700 excombatientes en el Magdalena, 2 mil 200 están postulados al programa de reinserción, 40 se encuentran en el programa de Justicia y Paz y 410 quedaron fuera del mismo por su incorporación a bandas criminales o porque salieron del país. Según cifras oficiales, 12 desmovilizados fueron asesinados en este territorio en 2010 y en lo que va de este año suman seis homicidios más. La situación que los rodea es la misma, el reclutamiento, ajustes de cuentas, retaliaciones y reincidencia en la ilegalidad. En la Secretaría del Interior no existe dato alguno, según respuesta del titular de ese despacho, Jairo López, mientras que la Policía pareciera que sus estadísticas fueran reserva sumarial. Sin embargo, serían más de 100 los crímenes cometidos contra paramilitares desmovilizados. Después de los diálogos, Córdoba vuelve a ser escenario de otro hecho sin precedentes en el país, toda vez que 400 desmovilizados de distintos municipios preparan una demanda contra el Estado, por incumplimiento de los auxilios que les fueron retirados sin previo aviso. 'Nos quitaron la manera de sostener a nuestras familias, porque sí nos dicen con tiempo lo que va a pasar, uno sale a buscar refugio, así sea debajo de un puente, pero ahora no tenemos cómo pagar un arriendo', sostuvo un desmovilizado que pidió la reserva de su nombre. En Bolívar, según el Centro de Servicios de la Alta Consejería para la Reintegración, hay 866 desmovilizados en los distintos programas que presta esta oficina del Gobierno nacional. De acuerdo con las estadísticas de la entidad, desde el año 2003 a la fecha han sido asesinados ocho exintegrantes de las autodefensas en este Departamento.