Las elecciones presidenciales que se desarrollarán el próximo domingo 31 de mayo en Colombia tienen varias cosas claras y definidas. Una de ellas es que el senador Iván Cepeda Castro, del Partido Pacto Histórico, junto a la también senadora Paloma Valencia, del Partido Centro Democrático, y el abogado, empresario y escritor Abelardo De la Espriella son los tres principales candidatos a suceder al presidente de la República, Gustavo Petro Urrego, en los próximos cuatro años.
El oficialista
Cepeda, filósofo, defensor de los derechos humanos y el gran candidato del oficialismo, ha liderado innegablemente todas las encuestas que se han realizado en los últimos meses, ratificando el respaldo popular que tiene Petro en las calles; sin embargo, su aspiración a la Casa de Nariño ha tocado techo y, hasta ahora, a juzgar por las intenciones de voto, no ha podido captar voces de otros sectores.

El candidato del Pacto Histórico, que se ha mantenido alejado de los debates y con una postura enfocada en sus militantes, ha rozado el 40 % de la intención de voto, una aceptación que aunque lo muestra como favorito también ha encendido alarmas dentro de algunos sectores del progresismo, que consideran que la victoria no está asegurada y hubo que cambiar la estrategia política antes, o al menos hacerla más flexible, para enamorar a los indecisos.
La opositora
Paloma Valencia Laserna, por su parte, ha perdido vuelo en las últimas semanas. La candidata uribista, que recibió más de 3 millones de votos a su favor en la Gran Consulta por Colombia, sacudió el tablero electoral al sellar una alianza con Juan Daniel Oviedo, ex director del Departamento Administrativo Nacional de Estadística, DANE, con el objetivo de construir un gran proyecto que reúna al público de derecha y centro.

La estrategia funcionó en su momento, pero –de acuerdo con estrategas políticos– empezó a perder fuerza rápidamente, al menos en la región Caribe, por el descuido que, supuestamente, habría tenido la legisladora al enfocarse mayoritariamente en construir alianzas con sectores poco afines con el legado de Uribe.
La nueva derecha
La derecha más tradicional, en este sentido, se ha sentido poco valorada y ha empezado a virar hacia el proyecto del outsider Abelardo De la Espriella, jurista, artista y empresario, que se ha perfilado y consolidado como el principal opositor de Cepeda.
“El público hoy valora la contundencia, poder identificar a su candidato con una línea política sin medias tintas. Eso representan Cepeda y De la Espriella. La idea de una campaña ‘donde quepan todos’ aparentemente debería tener una convocatoria más amplia, pero el ciudadano politizado es hoy más intransigente. Por eso se diluye el centro y eso no solo ocurre en Colombia, es un fenómeno global. Además, los ciudadanos no politizados son más receptivos frente a propuestas populistas, con perfil outsider, mensajes simples y efectistas, etcétera. Así, la campaña de De la Espriella no solo atrae al votante militante de derecha que desconfía de las alianzas con el centro, sino al que se siente alejado de la política y busca un antipolítico”, explicó Cristian Rojas, profesor de la Facultad de Estudios Jurídicos, Políticos e Internacionales de la Universidad de La Sabana.
El fenómeno Abelardo
La campaña presidencial colombiana entró en una nueva fase de reacomodo político tras la más reciente medición divulgada por la revista Semana, que confirma el crecimiento sostenido de Abelardo De la Espriella y lo instala como el principal fenómeno electoral de las últimas semanas.
El sondeo, elaborado por AtlasIntel, muestra al candidato del Movimiento Ciudadano Defensores de la Patria en un empate técnico con el aspirante del Partido Pacto Histórico, Iván Cepeda Castro, . El escenario deja prácticamente abierta la disputa por la Casa de Nariño a pocos días de la elección a la primera magistratura del país y evidencia el avance acelerado del abogado en el electorado de derecha y de oposición.
Más rezagada aparece la candidata del Partido Centro Democrático, Paloma Valencia Laserna, en una tendencia que confirma la transferencia gradual de apoyos hacia la candidatura de De la Espriella, especialmente entre sectores conservadores y votantes críticos del gobierno de Gustavo Petro Urrego.
¿Triunfo en segunda?
El crecimiento del abogado penalista no solo se refleja en la primera vuelta.
Según la misma medición publicada por la revista Semana, De la Espriella tendría ventaja en un eventual balotaje frente a Cepeda Castro, con una diferencia superior a los ocho puntos porcentuales, consolidando un escenario que hace apenas semanas parecía improbable.
“Abelardo de la Espriella es quizás el candidato que más ha crecido en los últimos sondeos. Buena parte de la intención de voto de la derecha y del antipetrismo, en términos generales, parece estar moviéndose hacia su candidatura. Incluso, parte del electorado de centro podría estar viéndolo como una opción viable. No está claro qué tanto voto de centro pueda terminar migrando hacia el senador Iván Cepeda, pero sí parece evidente que un segmento importante de la derecha, que en algún momento estuvo más identificado con la senadora Paloma Valencia, se ha desplazado hacia Abelardo De la Espriella. Además, existe un sector antipetrista que no necesariamente se identifica con la derecha tradicional, pero que sí considera inconveniente una eventual llegada de Cepeda Castro a la Presidencia de la República. Ese voto también parece estar encontrando en De la Espriella una alternativa política fuerte”, señaló el analista político Juan Nicolás Garzón.
La caída de Paloma
De acuerdo con el experto, en el caso de Paloma Valencia, el efecto “parece ser el contrario”.
“Los recientes sondeos no le muestran resultados tan favorables. Venía registrando un crecimiento interesante después de las consultas, que fue probablemente su momento más relevante, y también tuvo un impulso inicial tras la elección de su fórmula vicepresidencial. Sin embargo, rápidamente comenzó a desacelerarse el ritmo al que crecía en las encuestas y hoy varias mediciones ya no la muestran como una candidata particularmente opcionada para llegar a segunda vuelta”, advirtió.
Por su parte, el analista Gabriel Cifuentes consideró que “las encuestas muestran que Paloma no logró superar a Abelardo y eso debilitó la idea del voto útil que impulsaba su campaña. Hoy, Abelardo está captando no solo indecisos y sectores de centro, sino también parte del electorado de derecha que la apoyaba”.
Los ataques a la derecha
Entre tanto, siguen los ataques a la derecha: el expresidente Álvaro Uribe aseveró este sábado en sus redes sociales que “Cepeda”, aparentemente refiriéndose a Iván Cepeda, “promovió el asesinato de Miguel Uribe” perpetrado a mediados del año pasado en la capital del país.
“Cepeda, con la frialdad y la calma que reclama, promovió el asesinato de Miguel Uribe y ha buscado por todos los medios que a mí me ocurra lo mismo”, escribió, haciendo referencia al extinto precandidato presidencial del Centro Democrático y a la protesta que hubo esta semana en su casa de Rionegro, Antioquia, donde decenas de manifestantes rayaron paredes señalándolo por los ‘falsos positivos’ documentados por la JEP. Luego también hubo un ataque a la sede de campaña de la candidata uribista Paloma Valencia en Bogotá, al parecer por parte de manifestantes de izquierda.

En respuesta, Cepeda lo llamó “calumniador desesperado”, agregando que “Uribe es un calumniador desesperado. Su angustia obedece al eclipse de su caudillismo autoritario en Antioquia y en el país. Esa desesperación lo lleva a lanzar burdas y falsas acusaciones. La última vez que lo hizo en mi contra salió condenado. Su ‘abogangster’ también”.
Valencia y Fajardo se tomaron el café, pero sin acuerdos ni alianzas
Tras aceptar la invitación de la senadora del Centro Democrático, el ex alcalde de Medellín y candidato presidencial, Sergio Fajardo, se reunió con ella en Barranquilla, en el Hotel El Prado, para compartir un café. La conversación fue transmitida en vivo a través de redes sociales en la mañana de este sábado 23 de mayo. En un inicio, ambos candidatos expusieron sus puntos de vista sobre la coyuntura actual del país. “Sergio, yo quiero hablar con usted, quiero que la gente vea que sí hay cosas que valen la pena defender en este momento específico de Colombia: la Constitución, la libertad y el propósito del bienestar social para Colombia.

En ese contexto, yo más que proponerle algo, quiero decirle que en eso nos encontramos”, expresó Paloma. Por su parte, Fajardo respondió: “Si no te respetara, no estaría sentado aquí. Considero que el gran problema en Colombia es la polarización asociada con los nombres de Gustavo Petro y Álvaro Uribe, es un camino que no le conviene a nuestro país. Te respeto como persona, pero en términos políticos estamos en terrenos muy diferentes”. Y Valencia sugirió que el diálogo no termine allí: “Yo me voy a morir siendo uribista. Y me siento orgullosa. Pero le digo igual que yo no quiero que esta conversación termine en que terminó, que termine en continuará”.





















