"Desde el norte se percibe una ciudad moderna que progresa con altas edificaciones y paisajes urbanísticos.

América Latina y el Caribe es la región con mayor tasa de urbanización en el mundo, pues el 80% de su población (468 millones) vive en ciudades medianas o grandes.

Así lo reveló esta semana la Organización de las Naciones Unidas en el informe “Estado de las Ciudades de América Latina y el Caribe”, con lo cual desató varios interrogantes sobre las razones de este fenómeno y sus consecuencias sociales.

En Latinoamérica las causas de la llegada masiva de personas a las ciudades no son las que históricamente han explicado estos procesos a nivel mundial, es decir, aquellas relacionadas con el aumento de la productividad agrícola que libera capital humano. Los motivos principales en nuestros países, en la mayoría de los casos, están asociados al desplazamiento forzado y la falta de oportunidades en las zonas rurales.

Debido a esta migración acelerada, especialmente en las últimas cinco décadas, la infraestructura de nuestras ciudades no ha podido crecer al ritmo de su población.

Hoy vemos un continente urbanizado pero desigual; al punto de que la alta productividad urbana, generada por las economías de escala, ha llevado a una producción centralizada. Más de dos terceras partes del producto interno bruto es urbano, pero con el peso de la desigualdad social, pues la pobreza supera el 25% en las grandes ciudades.

Cómo crece Barranquilla. En el plano local, los efectos de la migración también se han sentido en Barranquilla El crecimiento urbano de la ciudad la ha llevado al borde de los dos millones de habitantes, incluida su área metropolitana, con una tercera parte de su población en condiciones de pobreza (34,7%, según el Dane).

Es evidente que la ciudad ha crecido, pero ¿ha crecido adecuadamente? La respuesta no es sencilla, y debemos aproximarnos a ella desde dos perspectivas: una económica y otra social.

Económicamente Barranquilla ha demostrado un comportamiento favorable, alcanzando tasas de desempleo estables y de un solo digito (8,5% para el mes de junio de 2012). Se destaca también la dinámica económica que le ha aportado a la capital del Atlántico, el auge de la construcción (a junio de 2012 se estaban desarrollando 156 proyectos, con una oferta de 2.750 nuevas unidades, según Camacol) impulsado por un crecimiento del sector comercial y de servicios.

Sin embargo, el crecimiento positivo de la ciudad está concentrado en las zonas centro y norte, lo cual hace que las buenas cifras de la economía local no sean evidentes a nivel general.

Desde una perspectiva social, la realidad es otra: el crecimiento de la ciudad ha desbordado su capacidad institucional y física. Las fuerzas del orden y las entidades estatales no son suficientes para dar respuestas a las necesidades sociales y de seguridad a la población. Sin contar con el caos vehicular, que ha alcanzado niveles preocupantes en la última década.

En los últimos años, el parque automotor de la ciudad ha crecido a más del 5% anual mientras que su infraestructura de transporte sólo alcanza una variación del 1% en promedio cada 12 meses. La introducción de más de 544 mil nuevos vehículos en los últimos cinco años ha llevado al borde del colapso la malla vial del distrito, de sólo 9,5 millones de metros cuadrados.

Al mismo tiempo la inseguridad se torna como uno de los mayores obstáculos del crecimiento. Según un estudio realizado por la firma de investigación de mercados YanHaas, a nivel nacional, Barranquilla es la tercera ciudad con mayor percepción de inseguridad. El 44,9% de los barranquilleros la califica como “muy insegura”.

En últimas, nuestra economía debe ir encaminada a mejorar la calidad de vida de todos los barranquilleros. El crecimiento de infraestructura comercial y de servicios no puede ir acompañado de mayor inseguridad. Más edificios con localización privilegiada, deben propiciar mayor inversión pública para sectores vulnerables y mayor participación comunitaria sin segregación social.

La semana pasada, los barranquilleros mostraron capacidad de cohesión y unidad frente al debate de la Valorización II, pero no hemos sido capaces de unir fuerzas para defender lo que era Barranquilla: una ciudad tranquila, alegre y de puertas abiertas.

El panorama plantea fuertes interrogantes a futuro. Concebir la ciudad desde la visión económica garantizará la senda de crecimiento y reducción del desempleo. Pero más importante aún es que mejore la calidad de vida de todos los barranquilleros. Para eso hay que reducir la desigualdad y abrir las oportunidades de crecimiento en todos los sectores de la ciudad.

Las dos Barranquillas (Infografía)

ALIANZA EL HERALDO UNIVERSIDAD DEL NORTE

Facebook
Twitter
Messenger
Whatsapp
Convierta a El Heraldo en su fuente de noticias
X
COMO REPORTAR A WASAPEA
1. Agrega a tu celular el número de Wasapea a EL HERALDO: +57 310 438 3838
2. Envía tus reportes, denuncias y opiniones a través de textos, fotografías y videos. Recuerda grabar y fotografiar los hechos horizontalmente.
3. EL HERALDO se encargará de hacer seguimiento a la información para luego publicarla en nuestros sitio web.
4. Recuerda que puedes enviarnos un video selfie relatándonos la situación.