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¿Quién es Augusto Rodríguez, el nuevo director de la UNP?

El ingeniero químico fue compañero de Petro en el M19 y tendrá la labor de dirigir la entidad encargada de proteger a funcionarios públicos, líderes sociales y defensores de los derechos humanos.

A las nuevas designaciones diplomáticas del presidente Gustavo Petro, se suma la del que será la cabeza de la Unidad Nacional de Protección UNP, Augusto Rodríguez. El colombiano tendrá la misión de dirigir la entidad encargada de proteger a los altos funcionarios del Estado, al igual que a los líderes sociales y defensores de los derechos humanos.

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Tomada de Twitter @petrogustavo
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“Mi alma llora”: Petro lamenta muerte del ambientalista Rafael Vergara

El Presidente destacó la amistad que sostuvo con el columnista y su participación en el M-19.

El presidente Gustavo Petro lamentó este miércoles el fallecimiento del ambientalista Rafael Vergara, ocurrido este martes 16 de agosto en Cartagena

El mandatario publicó en su cuenta de Twitter una fotografía en la que aparece con Vergara y la acompañó con un sentido mensaje en el que resalta su amistad y su participación en el M-19.

“Ha muerto mi amigo. Rafael Vergara. Fue de la Dirección Nacional del M19 y se convirtió en un líder excelso del ambientalismo cartagenero. Viste el triunfo popular hermano. Mi alma llora. QEPD”, escribió Petro en la red social.

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Opinión

El balón de oro

 Ese trofeo era una oportunidad para realizar la anhelada aspiración común de adquirir una finca grande con muchos animales. 

El título de esta historia es engañoso porque no se trata  de fútbol.  

La historia es básicamente cierta; solo he alterado los nombres de los protagonistas y algunos ambientes. La supe por Maximiliano, uno de los nombres ficticios que he elegido.

En los años 80 existió la Coordinadora Nacional Guerrillera y la componían las Farc, el M-19, el Eln, el Epl y otros movimientos menores. Era un aparato de los comandantes de las distintas guerrillas, pero cada agrupamiento tenía sus propias estructuras y dinámicas y sus propios recursos e intereses. 

Maximiliano era un dirigente importante en el entramado del Eln y tenía una relación amorosa con una integrante de las Farc. Diré, en este relato, que se llamaba Luisa. Se enamoraron en las aulas de economía de la universidad pública donde estudiaron y se titularon con tesis laureadas. 

Maximiliano se decidió por el Eln por su inclinación cristiana que lo acercaba al ideario y ejemplo del padre Camilo Torres. Y Luisa se inició en la Juventud Comunista siguiendo la orientación política de su padre que militaba en el partido del mismo nombre y la familiarizó desde niña con las largas barbas de Marx y Engels y la calvicie de Lenin, de quienes ella era capaz de recitar fragmentos en los mítines estudiantiles.

Después de graduarse partieron hacia zonas diferentes, pero se las ingeniaban para reencontrarse en los diciembres. Él operaba en una subregión petrolera y ella en una cocalera y de minería ilegal.
Un fin de año se reunieron en Cartagena y, en medio de las borracheras de las fiestas y de los retozos de alcoba, Luisa le reveló a Maximiliano que su jefe, en un lugar que muy pocos conocían, guardaba un balón de oro (del tamaño de una pelota profesional) cuya venta en moneda extranjera, en el mercado negro, engrosaría las finanzas de las Farc.

Desde ese momento los dos comenzaron a tramar cómo se apoderarían de aquel macizo y redondo tesoro. Maximiliano preparó un operativo de diez hombres con armas largas, y escogió una fecha para el asalto. Ese trofeo era una oportunidad para realizar la anhelada aspiración común de adquirir una finca grande con muchos animales. 

Pero algo inesperado sucedió. El día que Maximiliano se disponía a dirigirse al objetivo una llamada de Luisa le indicó que el balón de oro había sido exportado por órdenes superiores.
Todavía me pregunto cómo hicieron para salvarse del fusilamiento. Porque ambos fueron llevados a los tribunales revolucionarios de sus organizaciones. Luisa por entregar información confidencial. Y Maximiliano por pretender usar las armas de su grupo para fines pecuniarios individuales.

Posdata: Muchos, por ser Petro un caudillo que se vende como un símbolo antioligárquico, se sorprendieron con la elitista pasarela que el Pacto Histórico montó el viernes en la Plaza de la Paz. Tienen platica. Solo faltaron las modelos de Silvia Tcherassi y Francesca Miranda.

@HoracioBrieva

 

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#HipocresíaEs

Dice que Biden es mejor para una política ambiental, política ambiental que Petro no respetó en su alcaldía de Bogotá.

Hemos visto, a propósito de las elecciones en Estados Unidos de Norteamérica, una gran discusión en redes por parte de colombianos interesados en el tema, en lo personal me he abstenido hasta hoy de manifestar algo al respecto porque no estoy a favor de uno u otro candidato y creo que el beneficio para Colombia en general no cambiará mucho sea quien sea que gane.

Las relaciones exteriores dependen mucho del Congreso y este tiene sus políticas internacionales muy claras de tiempo atrás; eso sí, creo que Trump serviría más para algunas propuestas e intereses del Centro Democrático, pero nada más.

Dicho esto, siento que Gustavo Petro ha sido muy hipócrita frente a este proceso, ya que en su twitter ha hecho comentarios que dejan ver su “realidad de mentira” y de doble discurso, si los medios utilizaran la misma censura que usaron contra Trump el primero en sufrirla debía ser el senador de la Colombia Humana.

Dice que Biden es mejor para una política ambiental, política ambiental que Petro no respetó en su alcaldía de Bogotá, ya que fue nefasta y desastrosa también en lo ambiental, en especial en el manejo de las basuras.

Ha criticado a Trump por su actitud, pero olvida que él ha desconocido a Duque, quien ganó en franca lid. Se ha constituido como víctima alegando que la elección de Duque, totalmente legitima, fue comprada; ha iniciado acciones legales para ganar la elección en la justicia, se ha inventado conspiraciones, ha ayudado a hacer eco a que la “Ñeñepolítica” fue para comprar la presidencia, en fin, historias y fábulas alejadas de la realidad, porque día a día queda más claro que en la campaña de Duque nada ilegal ocurrió.

Gustavo Petro cada día quiere reescribir la historia y hacerse pasar como un rebelde justificado, cuando fue un delincuente raso y nada más, que tuvo sus procesos y que solo por regalos del estado está hoy en la vida pública. La última es hacer publicidad por estas fechas a que él nada tuvo que ver con el tema del Palacio de Justicia, cuando la realidad es otra. En su momento un juez de la república, con una honradez a toda prueba, lo vinculó directamente con el secuestro y homicidio de varias personas en el acto terrorista del Palacio de Justicia realizado por el M19 con dineros del narcotráfico.

No me cansaré de repetir que todo ciudadano puede reingresar a la vida pública y ejercer todos los derechos, pero quienes cometieron graves delitos solo podrán ser respetados y legitimados cuando los reconozcan, reparen y digan la verdad, mientras eso no suceda seguirán siendo lo que fueron.

PD: Leí una columna en el Radical de mi profesor Ramiro Bejarano en la que se queja del silencio ante una persecución que él dice está sufriendo. No sé si catalogarla de persecución o no, lo que sí sé, y lo digo con orgullo, es que fue mi profesor de procesal y aprendí mucho de él, que trabajó al lado de mi padre y lo hizo con vehemencia y pundonor. Es amigo de la casa y cuasipariente, lo único que puedo decir de él es que mucho de lo que sé se lo debo a él y no lo creo capaz de atentar contra la vida de nadie, en muchos puntos no coincidimos políticamente, pero siempre ha sido un contradictor leal, serio y frentero.

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Muere Horacio Serpa, el gran dirigente liberal, a los 77 años

El exministro y excongresista, tres veces candidato a la Presidencia de la República, falleció este sábado tras padecer por varios años un cáncer.

El tres veces candidato presidencial por el Partido Liberal, el fiel escudero del expresidente Ernesto Samper durante los ataques más recios del Proceso 8.000, el político con reconocido sentido social y el hombre de paz de la Constituyente, Horacio Serpa Uribe, falleció ayer a la edad de 77 años, aquejado de un cáncer con el que batalló varios años.

“Con inmenso dolor les informo que mi padre Horacio Serpa Uribe ha fallecido el día de hoy. Con mi familia siempre lo llevaremos en nuestros corazones y recordaremos sus enseñanzas”, informó en redes sociales el senador Horacio José Serpa, hijo del político nacido el 4 de enero de 1943 en Bucaramanga.

Serpa ocupó cargos en todos los poderes y el único que no pudo alcanzar fue el de presidente de la República. Las tres veces que intentó llegar a la Casa de Nariño perdió. En 1998 lo derrotó Andrés Pastrana y las otras dos con Álvaro Uribe en 2002 y 2006.

En su dilatada carrera pública fue juez, alcalde, concejal, varias veces representante a la Cámara y Senador, ministro de los presidentes liberales Virgilio Barco (1986-1990) y Samper (1994-1998), procurador general y gobernador de Santander, así como embajador ante la OEA.

Además, junto con el asesinado Álvaro Gómez Hurtado y Antonio Navarro Wolff, actual presidente del partido Alianza Verde, fue copresidente de la Asamblea Nacional Constituyente en 1991.

Uno de los episodios que marcó la vida política de Serpa fue el escándalo por las denuncias sobre el supuesto ingreso de dineros del narcotráfico a la campaña que llevó a la presidencia a Samper en 1994.

Serpa fue un férreo defensor de Samper, asegurando que él y el expresidente nunca se enteraron de la entrada de dineros de los hermanos Rodríguez Orejuela, jefes del Cartel de Cali, a la campaña.

Mensaje presidencial

El presidente Iván Duque manifestó este sábado su sentido pésame por la muerte del líder político liberal.

Desde el diálogo regional en Girón, Santander, el jefe de Estado señaló: “Tuve el placer de conocer a Horacio Serpa Uribe hace más de 20 años, lo traté, le conocí su amor por Colombia, su patriotismo y su gran convicción de servir a los menos favorecidos”.

El mandatario, quien fue congresista junto con el excandidato presidencial, agregó: “Tuve también el inmenso honor de ser su compañero en el Senado de la República, y en medio de las diferencias ser capaces siempre de construir. Tuve también la enorme fortuna de conocerlo en su faceta humana como padre de familia, como esposo y tuve la inmensa fortuna de compartir con él cuando yo trabajaba en la ciudad de Washington y él era embajador ante la OEA”.

“A su familia mi solidaridad, a todos los santandereanos mi solidaridad y hoy como presidente de la República pido que hagamos un minuto de silencio en su nombre. (...) Mi saludo a doña Rosita Moncada, a Sandra, a Rosita y al senador Horacio José Serpa, que nos acompañó esta mañana”, concluyó el mandatario.

Sectores políticos

Un gran universo de actores políticos y sociales dijeron adiós a Serpa ayer a través de las redes sociales.

El expresidente Samper publicó en su cuenta de Twitter: “Me acabo de enterar, con profundo dolor, del fallecimiento de Horacio Serpa, un hombre símbolo para Colombia. Símbolo de lealtad, de coherencia y de humanidad. Se va un amigo, un luchador de muchas batallas. Un abrazo a Rosita, su incomparable compañera de viaje y a sus hijos”.

El expresidente Álvaro Uribe, con quien Serpa tuvo discrepancias políticas, dijo que “con el fallecimiento del doctor Horacio Serpa Uribe concluye un ciclo al que nunca le intuí final. Me unió con él una amistad de mucho tiempo, coincidencias y agudas diferencias. Le expresé mi respeto y mi afecto, que reiteré en el período final que compartimos en el Senado”.

A las voces que lamentaron el fallecimiento se unió el expresidente Juan Manuel Santos quien aseguró en redes sociales que Serpa era “un colombiano ejemplar, un gran liberal y siempre un noble caballero. Nuestras sinceras condolencias a su querida familia”.

El procurador e impulsor de la Séptima Papeleta que convocó la Constituyente, Fernando Carrillo, ‘trinó’: “Se fue Horacio Serpa, expresidente de la Asamblea Constituyente del 91 y uno de los grandes artífices del Estado social de derecho que ha consolidado el espíritu de nuestra Constitución”.

El presidente del Congreso, Arturo Char, escribió por su parte: “Un saludo fraterno y mis condolencias a toda su familia y a nuestro compañero @HoracioJSerpa”.

El ex jefe negociador de paz y ex vicepresidente de Samper, Humberto de la Calle, quien tuvo rifirrafes con Serpa por las acusaciones a Samper, publicó: “Horacio Serpa buscó sin desmayo la paz en Colombia. Descanso eterno”.

El exguerrillero del Eln y director de la Fundación Pares, León Valencia, escribió en sus redes: “Nos ayudó a salir a la paz, éramos un grupo disidente del ELN que buscaba la vida civil y nos dio la mano generosamente y nos protegió hasta donde le fue posible”.

El exsenador desmovilizado del M-19 y su colega en la Constituyente, Antonio Navarro Wolf, ‘trinó’: “Qué pena tan grande. Un abrazo solidario a los suyos, su esposa, sus hijos”.

Y el excandidato presidencial de la oposición y ex- M19, Gustavo Petro, manifestó: “Con Horacio Serpa muere uno de los últimos liberales de verdad. Muere un demócrata y un hombre de paz. QEPD”.

“¡Mamola!” y “¡Ni chicha ni limoná!”

Horacio Serpa es recordado por acuñar famosas expresiones durante, sobre todo, el gobierno de Samper, a quien defendió a capa y espada ante el Congreso.

El ex ministro del Interior, en medio de los señalamientos en contra de Samper por la entrada de dineros del Cartel de Cali a su campaña, pronunció en su acostumbrado vibrato y con el ágil movimiento de su tupido bigote el “¡mamola!” para decirles a quienes pedían la renuncia del entonces jefe de Estado que Samper no iba a salir de la Casa de Nariño.

Así mismo, cuando el ex vicepresidente Humberto de la Calle emitió su comunicado para anunciar su renuncia ante las acusaciones en contra de Samper, Serpa le contestó con la famosa expresión “Ni chicha ni limoná”. “Eso demuestra su comportamiento acostumbrado, el de que no toma posiciones claras, (...) ni chicha ni limoná”, dijo.

Amor y carrera en Barranquilla

La eterna compañera de vida de Horacio Serpa fue y será Rosita Moncada de Serpa, la trabajadora social barranquillera siempre mencionada con gran cariño por todos los amigos del líder político y con quien tuvo tres hijos: Sandra, Rosita y Horacio José, hoy congresista por el Partido Liberal.

“Con él he conocido el amor, la fraternidad, la solidaridad, la ternura y he fortalecido los valores de la familia, que aprendí de mis mayores en Barranquilla”, dijo alguna vez la hoy viuda del excandidato presidencial en tres oportunidades seguidas desde 1998.

Moncada, además, describió así a quien hasta ayer fuera su esposo: “Horacio es un hombre bueno, justo, honesto, tolerante y comprometido. Así lo conocen miles de hombres y mujeres que han tenido la oportunidad de compartir con él”.

Mientras la barranquillera, con quien Serpa se casó en 1972, estudió en la Universidad Industrial de Santander, UIS, en Bucaramanga, ciudad en donde floreció el amor entre ambos, el político liberal estudió Derecho y Ciencias Políticas en la Universidad del Atlántico, arrancando su carrera en 1960. Es decir, intercambiaron ciudades por un breve lapso, como si el destino los hubiera obligado a conocerse y les hubiera dado dos oportunidades para ello.

Este sábado, precisamente, la alma mater con sede en Barranquilla despidió a su destacado alumno de Derecho y Ciencias Políticas: "La Universidad del Atlántico lamenta el sensible fallecimiento de uno de nuestros egresados ilustres, @HoracioSerpa, quien se formó en el programa de Derecho. Nos unimos a la familia y a un país que reconoce su trayectoria en el campo político”.

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#TenerHumorEs

Pues a mí me da risa y estoy seguro de que Gustavo Petro se rió también con ese meme.

Ayer puse un trino donde aparece un meme del personaje televisivo Nerón Navarrete, mejor conocido con NN (interpretado por Germán Escallón a quien admiro por su trabajo en este personaje que hizo historia), junto a una foto del senador Gustavo Petro, en el que con un fin humorístico decía que “mejor se hubiera quedado en la actuación”, debido a que en la foto se parecen físicamente a primera vista.

No fue y no es un ataque a la figura pública, sino a una situación. La izquierda defiende la sátira, la burla política a fuego y espada, pero sólo cuando no son ellos los protagonistas, cuando son ellos los que la “sufren” hay que soportar la furia y la ignorancia de algunos de sus seguidores iracundos, fanáticos, grupies, sin ideas y cegados por un favoritismo no a las ideas, sino a las imágenes, a lo superficial. 

He sido y seguiré siendo crítico de Petro, pero también defensor del humor y la sátira en caricaturas o escritos. No me molestó el meme que me hizo Daniel Coronell ni los que recibí durante la audiencia de Diego Cadena o las caricaturas de Matador en dónde quieren expresar algún sentimiento o idea. Sencillamente con ello no merman mi fortaleza mental, solo dan a conocer su punto de vista de forma diferente y divertida.

Pues a mí me da risa y estoy seguro de que Gustavo Petro se rió también con ese meme, porque mis críticas son hacia él por su idea de país, pero sobre todo porque pienso que tiene una deuda con la verdad y reparación de las víctimas del M19, jamás por su falta de inteligencia, ya que lo considero un hombre bastante lúcido y capaz.

Un país que no soporta el humor, como no lo ha soportado ni el uribismo en algún momento ni los petristas, está destinado al fracaso. Estamos mal.

Moléstense por calumnias, por mentiras, por insultos, pero quién sufre por una idea, una expresión irónica, sátira o humor negro, su inteligencia deja mucho que desear. Tenemos problemas mucho más graves como para molestarse por un meme.

Hay que saberse reír de uno mismo, de la situación política, de la vida, porque de esta forma se puede ampliar el panorama, ver las cosas con otros ojos, pensar más allá de uno mismo o un hecho.

Recordemos a Jaime Garzón o a “El flaco” Agudelo, el primero un duro en el humor político, mientras que el segundo usaba su propia imagen para causar risa.

Alguna vez escribí sobre el Carnaval de Barranquilla y la capacidad del barranquillero de satirizar en medio de las comparsas la realidad política y social del país, situación que se repite en todos los carnavales.

Así mismo, hay otras muestras del mismo sentido del humor, como los son grupos musicales que se dedican ironizar en sus melodías, personajes callejeros, humoristas en redes sociales, creadores de memes y programas de radio especializados en esto (o que lo diga Gabriel de las Casas).

Riámonos un rato sin odios, sin tomarnos los comentarios a pecho, sin agresividad. Aprendamos que el país se puede fortalecer gracias al sentido del humor.

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Para La Minga, el Ejército

 Hemos visto hondear banderas del M19, de las Farc, del Che Guevara y otros “demonios del infierno”, por si quedan dudas acerca del lado del espectro ideológico en que se ubica la revuelta en comento.

La tal minga indígena es otra farsa que hace parte de la inveterada y tan promovida estrategia de la izquierda de combinar todas las formas de lucha. Bajo el argumento de reivindicar derechos supuestamente vulnerados, una turba de ciudadanos provenientes del sur del país llegará, en las próximas horas, a la capital de la República, con el propósito de poner contra las cuerdas al Gobierno nacional, y hasta tumbarlo, si les es dado.

De fondo hay un problema clarísimo de seguridad nacional: una manifestación como la minga, en medio de una pandemia como la del Covid, es ciertamente de una peligrosidad inconmensurable, por la clara violación a las medidas de bioseguridad establecidas. Con ese solo argumento, el Gobierno podría sofocar el tan inoportuno levantamiento, que tiene claros sesgos ideológicos. Hemos visto hondear banderas del M19, de las Farc, del Che Guevara y otros “demonios del infierno”, por si quedan dudas acerca del lado del espectro ideológico en que se ubica la revuelta en comento.

No hay razones de peso para ejecutar tamaño exabrupto, por dos motivos fundamentales que dejan sin argumentos los principales reclamos: 1. El 25,3% de la tierra en Colombia está en cabeza de los indígenas (solo en el Cauca tienen bajo su control unas 879.000 hectáreas – y todavía quieren más-) y 2. Las masacres por las que responsabilizan al Gobierno son la consecuencia directa del crecimiento desbordado de los cultivos de coca que ellos mismos no dejan acabar.

Más allá de la fachada argumentativa y la narrativa con que se impulsa la minga politiquera subyace el primordial de los objetivos de la mentada marcha: bloquear la fumigación de los cultivos ilícitos a como dé lugar. La razón es una sola: evitar que se acabe el combustible de todas las formas de violencia. ¿A quiénes benefician en realidad? ¿Quién financia la logística y los demás gastos de la minga para movilizar a más de 8.000 personas? ¿De dónde sale esa plata? Blanco es, gallina lo pone. No cabe duda de que la mayoría de los indígenas está siendo utilizada para beneficio de oscuros intereses.

A los ideólogos de este despropósito les importa un bledo el porvenir de las comunidades ancestrales. En todo caso, sobre los líderes de la minga debe recaer la responsabilidad penal de dejar participar de la misma a terroristas y narcotraficantes con su dinero manchado de sangre y dolor. 

La minga, como está planteada, se constituye en un verdadero desafío y peligro para la institucionalidad, el Estado de Derecho, la salud pública y la democracia, y así hay que entenderlo, a fin de encontrar el remedio adecuado, para combatir, lo que a todas luces resulta nocivo para la estabilidad de la República, en amplio sentido. 

La cosa es sencilla: este asunto se puede resolver a través del ejercicio adecuado de la autoridad. Evitar que la minga llegue a Bogotá a sembrar el caos para tratar de derrocar a un gobierno legítimamente elegido y a esparcir un virus letal a diestra y siniestra es un imperativo moral y legal.

Hay que sacar el Ejército a la calle; de lo contrario será mucho lo que tengamos que lamentar. No olvidemos que “tranquilidad” viene de “tranca”.

La ñapa I: La “tripolar” de Claudia López, que bloqueó durante meses todo el comercio en Bogotá, evitando deliberadamente la tan necesaria reactivación económica, hoy funge de entusiasta anfitriona de la minga, que traerá, sin dudas, contagios por doquier, amén de los consabidos daños a la propiedad pública y privada producidos por esas “legítimas” expresiones de la democracia. La alcaldesa es a la coherencia lo que Roy Barreras a la honestidad. 

La ñapa II: Y, hablando del despreciable Roy Barreras, ahora convertido en precandidato presidencial; el título de la “película” que protagoniza con su salida del desvencijado partido de la U, podría ser este: “Cuando el barco se está hundiendo, las ratas saltan” 

La ñapa III: El “Tigre del Ubérrimo” subió 11 puntos de favorabilidad en la última encuesta de Datexco: hay Uribe para rato. La mejor frase pronunciada por el hombre, en su discurso al salir del secuestro al que lo sometió la sala de instrucción de la Corte: “Sé que no tengo cupo en el tren del apaciguamiento, donde, por evitar las dificultades de la lucha y congraciarse con el tigre, se termina en sus fauces”.

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Colombia conmemora 30 años del acuerdo de paz con guerrilla del M-19

Ayer lunes se llevó a cabo el acto ‘30 años del paso a la paz’ en Bogotá.

Este lunes en la Plaza de Bolívar de Bogotá se celebró el aniversario de los fusiles silenciados del M-19 desde hace 30 años, gracias un acuerdo de paz con el Gobierno colombiano, el cual fue llamado ‘30 años del paso a la paz’.

En el lugar donde la guerrilla urbana se tomó el Palacio de Justicia en 1985, se reconocieron los aportes de esa negociación y de la acción de la sociedad civil.

La alcaldesa de Bogotá, Claudia López, aseguró que “este es un acto de memoria para honrar a las víctimas del conflicto y la valentía de quienes decidieron por primera vez hacer parte de un proceso de paz en Colombia”, y destacó los avances que, según ella, en estas tres décadas le han ahorrado muchas víctimas al país.

“No ha sido fácil, pero en estos 30 años el balance ha sido positivo porque, aunque el país no es perfecto, es un país con menos violencia. Fue la mejor decisión para los protagonistas, los ciudadanos y las generaciones que vendrán: a la guerra nada, a la paz todo”, dijo la alcaldesa durante la ceremonia.

López, además, exhibió tres lingotes de hierro en los que se convirtieron las armas del M-19 y con los cuales se hará un monumento artístico que recuerde al más exitoso proceso de paz de la historia del país.

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Exmilitante del M-19 Vera Grabe durante entrevista con Efe. EFE
Colombia

El desarme del M-19: Treinta años de una lección no aprendida

Tras tres décadas de paz con el M-19, tres años de incertidumbre con las Farc y unas conversaciones fallidas con el Eln, Colombia sigue luchando contra las dinámicas de una guerra que ahora se ensaña contra sus líderes sociales y defensores de derechos humanos.

“Las Farc no quisieron aprender de la experiencia nuestra”. Vera Grabe, exguerrillera del M-19, lamenta la ausencia hoy de las lecciones que dejó hace 30 años el grupo insurgente en el que militó tras dejar las armas. Un histórico acuerdo que sigue siendo la utopía de una paz que no aterriza en Colombia.

A la sombra del proceso de paz con las Farc, firmado en noviembre de 2016, el país suramericano camina sobre un hilo de promesas pendientes y el rearme de unas disidencias que se comprometieron, en agosto de 2019, a refundar esa guerrilla. Dos procesos distintos que develaron los desafíos de un país que nunca ha salido de su espiral de violencia.

"Hay una actitud de que esos acuerdos había que dejarlos atrás y no hubo como la apertura de aprender, no para hacer lo mismo sino para hacerlo mejor", lamenta en una entrevista con Efe Vera Grabe, una de las principales líderes del desaparecido Movimiento 19 de Abril (M-19).

El acuerdo de paz firmado por el Gobierno colombiano y esa guerrilla mostró el 9 de marzo de 1990 la viabilidad de una solución negociada al conflicto armado y abrió un halo de esperanza en el país, aunque apenas unos días después, su líder, Carlos Pizarro, fuera asesinado.

El grupo insurgente, una guerrilla urbana, destacó por la espectacularidad de sus acciones armadas: el robo de más de 5.000 armas de un cantón militar, la toma de la embajada de República Dominicana, el robo de la espada de Simón Bolívar o el cruento asalto al Palacio de Justicia que conmocionó al país.

Lecciones olvidadas

Las lecciones olvidadas del proceso de paz con el M-19 debieron haberle servido a Colombia, asegura a Efe la congresista María José Pizarro, hija del líder asesinado del Movimiento, quien achaca al Gobierno el incumplimiento de lo pactado con las Farc.

“Lo que sí deberíamos haber aprendido, y tal vez no lo hemos hecho como sociedad, es la necesidad de proteger y de blindar los acuerdos y rechazar de manera contundente los asesinatos, como el de mi padre, como los que están viviendo hoy los desmovilizados de las Farc o los líderes sociales que están siendo asesinados”, lamenta.

Las firmas de los procesos de paz, tanto del M-19 como de las Farc, cumplen el anhelo de las dos guerrillas por abrirse paso en la política, renunciando a las armas como medio para defender sus proyectos, su ideología.

“Había un tema de formación política muy fuerte al interior del M-19 y una decisión de toda la organización de desmovilizarse pasara lo que pasara”, enfatiza Pizarro, quien ahora hace política por la izquierdista Lista de la Decencia, férrea opositora del Gobierno del presidente colombiano, Iván Duque.

Tras tres décadas de paz con el M-19, tres años de incertidumbre con las Farc y unas conversaciones fallidas con el Eln, Colombia sigue luchando contra las dinámicas de una guerra que ahora se ensaña contra sus líderes sociales y defensores de derechos humanos.

“Siempre es un riesgo estar en la guerra, es grave lo que está pasando, es muy complicado que no haya las condiciones, pero ellos se la siguen jugando”, reclama Grabe, quien dada la historia de violencia enquistada de Colombia, confiesa no creer en la "paz absoluta".

“Yo no creo en la paz absoluta y total, que finalmente alcanzaremos la paz, eso no es real, y en Colombia menos -afirma-. Yo creo en la paz imperfecta, en la paz que se va construyendo”.

Grabe, quien una vez desmovilizada llegó al Congreso colombiano, recuerda la clave que le permitió al M-19 deshacerse de las armas: “el 'eme' era romántico pero también realista, y pensaba en cosas viables y posibles: por eso cuando empezamos a ver que ya la guerra no era el camino, nos salimos”.

Un acuerdo audaz, creativo y pionero

La firma del acuerdo se realizó en una sencilla ceremonia en la Casa de Nariño, sede del Ejecutivo colombiano, y estuvo liderada por el entonces presidente, Virgilio Barco.

Por parte del M-19 y con sombrero en mano firmó Pizarro, asesinado 47 días después de haber dejado las armas cuando era candidato presidencial, y fue acompañado por Antonio Navarro Wolff, quien asumió el liderazgo de la facción política del Movimiento tras su muerte.

Como lo hicieron décadas después las Farc, el M-19 entregó las armas al Gobierno en una cancha de fútbol situada en el caserío indígena de Santo Domingo, en el sureño departamento del Cauca. Un acto que tuvo como observadores a seis delegados de la Internacional Socialista

El acuerdo de paz fue audaz, creativo y además pionero en la América Latina contemporánea, asegura hoy Navarro, protagonista de la política colombiana actual.

"Liderados por Carlos Pizarro decidimos negociar solos y efectivamente el 9 de marzo de 1990 se firmó ese primer acuerdo de paz de la Colombia y de la América Latina contemporánea", rememora en una entrevista con Efe.

Desde su escritorio en la sede del partido Alianza Verde, del que es líder, Navarro considera que ese acuerdo "sí fue exitoso, tan exitoso que en las elecciones de la Asamblea Nacional Constituyente (1991) una tercera parte de la constituyente era de la Alianza Democrática del M-19”.

“Fue un momento histórico porque hicimos la Constitución que ya va a cumplir 30 años también", agrega el político al que una granada le arrancó la pierna y le afectó gravemente la laringe en un atentado sufrido en 1985, cuando aún era guerrillero.

Apoyo general frente a “oposición sistemática”

Con la experiencia acumulada en la vida clandestina y en la política, Navarro, el último de los líderes del M-19, cree que el acuerdo firmado por esa guerrilla y el alcanzado entre el Gobierno y las Farc tiene diferencias y similitudes.

En su opinión, la diferencia es que el del M-19 tuvo la aceptación de todos los sectores del país pero "en cambio con las Farc ha habido una oposición sistemática desde la época de la negociación; en el caso nuestro todo se resolvió en un indulto y una participación en política".

Aunque la paz sigue empantanada en las regiones del país que más han sufrido los estragos del conflicto, quienes cerraron con éxito un ciclo de lucha armada hoy son optimistas frente a los desafíos de la reincorporación de los exguerrilleros de las Farc.

"Lo que sí les digo a los de las Farc es que mantengan la palabra empeñada, la gente termina premiando a quien mantiene la palabra empeñada", puntualiza Navarro, quien recuerda que para poder asistir a la fase de cierre de negociación tuvo que recorrer gran parte del país disfrazado de sacerdote.

Dos décadas alzados en armas le enseñaron al M-19, como recuerda Grabe, “que la paz encuentra muchas rutas”.

“El M-19 sentó las bases para una posterior desmovilización de las Farc -concluye Pizarro-, y ojalá se hubiese dado muchísimos años antes para que se hubiese evitado un derrame de sangre innecesario”.

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Colprensa
Colombia

En 32 años han identificado los restos de solo 5 de los 11 desaparecidos del Palacio de Justicia

27 horas duró la operación del grupo guerrillero del M-19 en la que fallecieron 99 personas entre ellas 11 magistrados. Once civiles también fueron desaparecidos.

Este lunes se cumplen 32 años de la toma y retoma del Palacio de Justicia por cuenta del M-19, el grupo guerrillero que en las horas de la mañana de ese 6 de noviembre de 1985 irrumpió en el Palacio y mantuvieron como rehenes a más de 350 personas entre magistrados, servidores judiciales, empleados y visitantes. 

El informe de ese entonces cuenta que durante esas 27 horas que duró la operación fallecieron 99 personas entre ellas magistrados, y empleados de la cafetería del Palacio. Once civiles también fueron desaparecidos.

Prueba de ello son Bernardo Beltrán Hernández y Héctor Jaime Beltrán Fuentes, dos de los meseros del Palacio quienes fueron hallados en las tumbas de exmagistrados auxiliares que también perecieron en la operación criminal del M-19. 

Los restos de Héctor Jaime Beltrán Fuentes fueron devueltos a sus familiares en medio de un acto solemne el pasado 18 de septiembre, a punto de cumplirse los 32 años de la tragedia. 

Sandra Beltrán, hermana de Bernardo Beltrán, recibió los restos de su familiar el pasado sábado cuatro de noviembre, la mujer indignada de la manera como le entregaron a su hermano aseguró que este acto no es más que un acato internacional. 

Por estos hechos, el Estado colombiano fue condenado el 10 de diciembre de 2014 por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), por graves violaciones de derechos humanos cometidos por la Fuerza Pública. 

Por su parte, Jorge Hernán Díaz, fiscal titular de la investigación, aseguró que el Estado, en cumplimiento de dichas obligaciones, “es mucho lo que hemos hecho (...) a la fecha hemos encontrado a cinco de los once desaparecidos en el Palacio”. 

“Esto es cinco familias que por fin han podido tener certeza respecto a la muerte de sus seres queridos, y no solamente eso, las evidencias son importante material probatorio que empiezan a aclarar las diferentes historias entorno a lo sucedido en el Palacio de Justicia”, dijo el fiscal. 

Para el fiscal delegado, “mientras que no se cuente con la plena identificación de las 99 personas que fallecieron en la toma es muy difícil para la administración de justicia dirimir responsabilidades sobre estos hechos”. 

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