Por lo menos cuatro tubos de 8 pulgadas de diámetro están atravesando el terraplén en donde está construida la carretera que comunica a Calamar con Santa Lucía, cerca del sitio en donde el pasado 30 de noviembre se produjo el boquete por el cual entraron 2.400 millones de metros cúbicos de agua al sur del Atlántico.