El Heraldo
Los capturados y la droga incautada el pasado miércoles en Juan de Acosta. Cortesía
Judicial

Las rutas que usa el Clan del Golfo para mover la droga

EL HERALDO conoció detalles de cómo este grupo armado opera en materia de narcotráfico en el departamento. Las autoridades tienen identificadas las rutas usadas para sacar la droga por esta zona del país. 

La droga viene de la ruta de los Montes de María. La subestructura del Clan del Golfo llamada ‘Héroes del Caribe’ sería la encargada de transportar los cargamentos de cocaína desde Bolívar hasta el sur del Atlántico y ahí  entregarla a los miembros de la subestructura ‘Manuel José Gaitán’ que opera en el departamento. 

El punto neurálgico, de acuerdo con el radar de las autoridades, es el puente del municipio de Calamar. De allí estarían partiendo las embarcaciones, con el alcaloide fabricado en el Catatumbo y Córdoba, utilizando el Canal del Dique para subir entre los límites de ambos departamentos. 

La ruta cruza la compuerta, pasa por Santa Lucía y después de otras poblaciones más entra a la Ciénaga Limpia, para posteriormente pasar al Embalse del Guájaro, cuerpo de agua que está ubicado entre Repelón, Manatí y Sabanalarga. 

Este último municipio ha sido asediado por los cabecillas designados de las filas de la organización alias Otoniel, así como por sus hombres, pues en su gran mayoría cayeron recientemente en veredas de tal población, como fue el caso de ‘Sonia’ o ‘el Guajiro’.

En los registros de hechos criminales que reposan en las investigaciones de las autoridades se encuentran pesquisas que han permitido esclarecer homicidios relacionados con el narcotráfico en esta zona del país, especialmente por pugnas relacionadas con rentas delictivas del ‘Clan’.

Tales delitos han tocado la zona oriental del Atlántico, así como la centro, y brutalmente la costera. Y pasa porque una vez que la droga llega por el embalse, el punto de partida terrestre sería el corregimiento de La Peña para de ahí ser llevada a centros de acopio principalmente ubicados en Sabanalarga, Luruaco y Juan de Acosta, donde las instituciones armadas han golpeado anteriormente los ‘tentáculos’ más fuertes de la estructura criminal situados en esos lugares. 

En febrero pasado, 300 kilos de cocaína prensada fueron hallados en una casa en el norte de Barranquilla

Uno de los operativos en su contra más recientes terminó con la incautación de 800 kilos de cocaína que estaban enterrados en una finca del corregimiento Bocatocino. La caleta fue hallada en dos depósitos ilegales que eran utilizados para el almacenamiento de sustancias ilícitas, en el que había 27 bultos con 818 paquetes rectangulares, los cuales estaban avaluados en 27 millones de dólares pertenecientes, al parecer, a las llamadas Autodefensas Gaitanistas de Colombia.

Información de inteligencia suministrada en exclusiva a EL HERALDO permitió evidenciar cuáles estarían siendo los principales corredores y puntos de acopio del Clan del Golfo en el territorio atlanticense. 

Una vez en Sabanalarga, los alijos estarían siendo sacados por la vía la Cordialidad en vehículos adiestrados para el transporte. La ruta comprende la llegada a Luruaco y posterior ingreso a Bolívar nuevamente, pues así, los cargamentos regresarían luego, por la Vía al Mar, a la zona costera del Atlántico o se quedarían en el departamento vecino. 

Esta ruta quedó evidenciada por los constantes hechos delictivos u operativos llevados a cabo en poblaciones como Loma de Arena y Galerazamba, en el caso de Bolívar; y Usiacurí y Piojó, en el caso del Atlántico. 

Esa sería una de las principales trayectorias de envío de droga por vía terrestre. Pero, teniendo en cuenta las indagaciones, si lo que busca el Clan del Golfo es agilizar la llegada, desde Sabanalarga el estupefaciente pasaría por Usiacurí para que por las denominadas carreteras de herradura sea ingresado a los municipios de Piojó o Juan de Acosta. 

Una tercera ruta estaría marcada por el recorrido en la zona oriental comprendiendo los municipios de Sabanagrande, Santo Tomás, Manatí y Palmar de Varela, poblaciones a las que parte del ‘Clan’ se ha movilizado por los golpes en la zona costera del departamento. Esta parte del Atlántico, según investigadores de la Policía, es un atractivo para la organización por su ruta.

Estando ya en los puntos de acopio mencionados anteriormente, la droga busca ser sacada contaminando buques de carga en la jurisdicción marítima de la zona costera o ya sea en el puerto de Barranquilla. Es por ello que en la localidad Riomar, principalmente, han caído grandes cargamentos recientemente. 

Así quedó expuesto el pasado febrero cuando la Dijín de la Policía decomisó 140 kilos de cocaína en el parqueadero de un edificio de Miramar, luego de que una semana antes cayeran 387,6 kilogramos del mismo alcaloide en el interior de un vehículo estacionado dentro de una vivienda en el conjunto residencial Castellana Real, también ubicado en el norte Barranquilla. El primero de estos hechos habría ocasionado el homicidio de una persona en el barrio El Pueblo, suroccidente de la ciudad, en ese mismo mes; las autoridades trabajan para establecer las causas de lo ocurrido, si estaría relacionado con temas de narcotráfico. 

Todo tiene su porqué

Todo tiene su porqué. La droga podría ser sacada por Panamá, pero hay dos puntos contemplados por el Clan del Golfo. El primero sería atravesar la selva que lo divide de Colombia y eso no es una opción, y el segundo se basa en que el perímetro marítimo está fuertemente custodiado por las autoridades que rodean el Canal.

Por ello podría decirse que los cargamentos deben ser llevados al norte del país, ya sea La Guajira, Cartagena, Santa Marta o el Atlántico, de la manera antes descrita. Estos puntos, de acuerdo con fuentes judiciales, son utilizados porque tienen puertos que les permiten contaminar las embarcaciones que salen de los mismos. 

Como ya se mencionó, en el departamento las autoridades han identificado dos formas de mandar la droga, por la zona portuaria de Barranquilla contaminando los buques que llegan y salen, o enviarla a los buques que están en fondeo. 

Sin embargo, hay una ruta en la que los barcos no se pueden detener, porque de hacerlo la Dirección Marítima de Colombia (Dimar) llegaría a inspeccionar, pues haberse detenido significaría dos cosas: algo pasó o algo pasará. Lo anterior comprendería la ruta por mar que incluye a Bolívar. 

Entonces, las opciones son Juan de Acosta, Puerto Colombia y Barranquilla, pues en esos dos municipios está permitido el fondeo de buques que quedan en fila para entrar a ‘la Arenosa’. 

Investigadores judiciales en diálogo con este medio indicaron que los barcos “pueden durar uno o dos días ahí y la zona es perfecta para salir en lancha sin levantar sospecha. La Dimar no detecta las lanchas pequeñas, pero sí el buque y si notan que se detiene antes le envían tropas”. 

Pese a ello, esta operación tiene un riesgo adicional: que en la zona portuaria  de Barranquilla ubiquen el alijo. Para evitar lo anterior, el Clan del Golfo “ha buscado controlar el tráfico de estupefacientes, las ‘ollas de vicio’, y todo lo demás, para que nadie diga que el buque que contaminaron entró a Barranquilla”. 

La fuente señaló que “la otra opción es contaminar directamente en el puerto, que es la más efectiva, pero que solo es usada con grandes cantidades”, y mencionó además que habría una persona que reside en Soledad y que trabaja en dicho lugar, que sería quien estaría dentro de las investigaciones por presuntos vínculos con la logística del embarque de droga en Barranquilla. “Esta persona estaría financiando al ‘Clan Colobos’ de ‘los Costeños’ en Soledad, está plenamente identificada”.

Parte de los 27 costales que contenían los 800 kilos de cocaína que estaba enterrado en Juan de Acosta.
Disputas

Disputas. El comandante de Fuerza Naval del Caribe, contralmirante Juan Ricardo Rozo Obregón, confirmó en entrevista con esta casa editorial que el Clan del Golfo ha seguido haciéndose paso para exportar droga en las modalidades habituales. 

“En total son 15 municipios de la subregión de los Montes de María donde hace presencia la subestructura ‘Héroes del Caribe’. Ellos hacen alguna actividad delictiva y fueron los que coordinaron las quemas de vehículos y algunas situaciones de restricción en los comercios de ambos departamentos ahora en mayo. Tienen una actividad principalmente orientada hacia el narcotráfico, de garantizar los corredores de movilidad del sur de Bolívar para movilizar la droga para sacarla en embarcaciones tipo ‘go fast’, o contaminar los barcos de alto bordo que salen principalmente de los puertos en Santa Marta, Barranquilla y Cartagena”, indicó el uniformado.

En cuanto a las disputas, el comandante de la Primera División del Ejército, mayor general Gerardo Melo Barrera, apuntó en diálogo con EL HERALDO que “en el sur de Bolívar y lo que tiene que ver con el Magdalena, esta organización pretende disputarles los corredores de movilidad al grupo criminal ‘los Pachenca’. La ruta del sol se convierte en un corredor de movilidad estratégico para ellos porque conecta el Catatumbo con Antioquia y sur de Bolívar donde las rentas criminales para ellos son atractivas”.

Destacó, además, que en lo que va del año lleva más de 70 toneladas de droga incautada en un esfuerzo conjunto con la Armada Nacional, con la Fuerza Aérea y la Policía. 

“Aquí lo que se busca es afectar el punto de convergencia para no permitir que el Clan del Golfo cumpla sus cometidos, y todo eso pasa gracias a las denuncias y a que la Fiscalía tenga todos esos elementos materiales probatorios para judicializar a los miembros de esas estructuras”, dijo Melo Barrera.

Además de ello, el control de los ‘outsourcing’ de las Autodefensas Gaitanistas de Colombia en el Atlántico como ‘los Costeños’ estarían teniendo disputas con bandas como ‘los Papalópez’, quienes serían colaboradores del Eln o de ‘los Pachenca’, cuya droga viene de la Sierra Nevada.

Aparte, tendría sentido mencionar que el ‘Clan’ le ha ganado terreno a los Pachenca por aquello de los enfrentamientos por el control de la Troncal Caribe, que les permitiría enviar droga por La Guajira. Sin embargo, pareciese que esto ya estuviera pasando. 

A inicios del pasado marzo fueron incautados 120 kilos de cocaína que estaban camuflados dentro de los cojines de los asientos de un bus intermunicipal que cubría la ruta Barranquilla-La Guajira. Uniformados de la Dijín de la Policía Nacional lideraron la operación, llevada a cabo en el barrio Simón Bolívar, sur de la capital del Atlántico. El hecho dejó al conductor del automotor capturado. 

En su momento se comentó que la sustancia decomisada era llevada bajo la modalidad de transporte terrestre hacia la Alta Guajira y que, posteriormente, iba a ser enviada a Centroamérica y luego a los Estados Unidos, el cual sería el principal destino de envío de la cocaína del Clan del Golfo, de acuerdo con registros. 

Blanco y rojo

 El rastro del narcotráfico del sur al norte del Atlántico ha dejado dos colores bien marcados. Crímenes atroces han acompañado las rentas criminales del Clan del Golfo y sus aliados. Esto se ha llevado desde siempre, pues la ruta nunca ha cambiado para la estructura, antes llamada ‘Urabeños’ y ‘Rastrojos’.

Homicidios atribuidos a tal organización delictiva como el Ruthmary Carolina Carroz Ferrer, de 32 años, la mujer que fue atacada a tiros la mañana del pasado 4 de mayo frente a los juzgados del municipio de Puerto Colombia, o la aparición del cadáver de un hombre decapitado en Juan de Acosta, el cual no se descartaría de momento que respondería a las obras de la banda, han empañado la tranquilidad de la población, pues lo que parecían rumores pasaron a ser hechos. 

Asimismo, habría cobrado la vida de un patrullero de la Policía en Barranquilla y habría puesto en vilo la integridad de otros dos en Usiacurí. Pero todo ha tenido un costo. Desde 2015, en la jurisdicción han sido incautadas unas 11 toneladas en múltiples operativos ejecutados por las distintas instituciones armadas. 

Parte de los 27 costales que contenían los 800 kilos de cocaína que estaba enterrado en Juan de Acosta.
Comandante del Deata dice que presencia del ‘Clan’ en Juan de Acosta “es percepción”

En diálogo con EL HERALDO, el coronel Carlos Currea Barrera, comandante de la Deata, señaló que las diferentes especialidades vienen realizando operaciones sistemáticas “golpeando la estructura del Clan”. 

“Desde julio de 2021 hemos capturado a cabecillas y a hombres del ala política y a hombres dedicados a la extorsión y al sicariato. Este año hemos capturado a siete integrantes de esta estructura que se mueve por todo el departamento”, precisó Currea. 

Respecto a la zozobra y preocupación que viven los habitantes de la zona costera por la presencia de las células de esta estructura criminal, el oficial mencionó que “es solo percepción” de la comunidad, pese a que el último homicidio perpetrado en el municipio de Juan de Acosta “seguramente correspondería a una actuación del Clan del Golfo”, pero la investigación está en curso. 

El miembro de la fuerza pública indicó que a la situación de inseguridad hay “que darle dos miradas”: “Una subjetiva y otra la que proporcionan las estadísticas y los resultados operacionales en todo el departamento, las cuales son positivas y favorables. La percepción de seguridad obedece a ese panfleto y a ese crimen que afectó a ese municipio que es tranquilo”, expresó el coronel Currea. 

El comandante aprovechó la oportunidad y envió un mensaje de confianza a los atlanticenses. 

“Tienen una Policía comprometida que ha logrado en los últimos meses golpes estructurales, de desarticulación y afectación a la organización del Clan del Golfo”, agregó el uniformado.

Capturas al grupo armado en Atlántico en lo que va de año

De acuerdo con el reporte de las autoridades, en lo que va de año la Policía del Atlántico ha capturado a siete personas señaladas de ser parte de las filas del Clan del Golfo. 

La primera de ellas se realizó el 29 de enero 2022, en el municipio de Sabanalarga. Se trató de Almir Alberto Moore Vergara, alias Moore, quien se desempeñaba como sicario de la Subestructura ‘Manuel José Gaitán’, a quien posteriormente se le notificó una nueva orden de captura por el delito de homicidio agravado por los hechos ocurridos el 25 de octubre de 2021.

Un mes después fue capturado Moisés Elías Ríos Polo, alias Sonia, señalado cabecilla de zona de la comisión Caribe Norte de la subestructura ‘Manuel José Gaitán’. En ese mismo operativo fue detenido Leiver José Caro Monterrosa, hombre de seguridad de ‘Sonia’. 

A los pocos días, en el municipio de Tubará, fue detenido Luis Alberto Palacio Blandón alias El Gomelo, cabecilla de la zona 4 de subestructura ‘Manuel José Gaitán’.

En Sabanalarga, en marzo cayó, Andris Manuel Suárez Blanco, alias Canino; también Edwin Enrique Oñate Blanco, alias Pedro, quien fungía como cabecilla político de la Subestructura ‘Manuel José

Gaitán’, y Eulises Enrique Martínez Rincón, alias Mónica, cabecilla financiero de la misma subestructura. En ese mismo operativo cayó Libardo de Jesús Romero Martínez, alias Caminante o Bongui, quien se desempeñaba como sicario. 

La más reciente captura se dio el pasado 5 de mayo en Luruaco. Alias Margarita y alias Flash se les halló en su poder dos granadas de fragmentación, material alusivo al ‘Clan’. 

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