La Oficina Electoral de Hungría (NVI) confirmó que el referéndum sobre el sistema de reubicación de refugiados, no es válido, al no alcanzar la participación necesaria, pese al masivo rechazo a su llegada. Algunas figuras del Gobierno ya habían adelantado los resultados y Gergely Gulyás, vicepresidente de la formación gubernamental Fidesz, destacó que se trata de una victoria abrumadora del 'no'. 'Siempre es mejor un referéndum válido que uno inválido, pero las consecuencias legales se aplicarán', afirmó. Después de que se conocieran los datos esta noche, varios políticos de la oposición exigieron la dimisión de Orbán. Desde el ultraderechista Jobbik, la única formación que había apoyado el 'no', hasta el ex primer ministro socialdemócrata Ferenc Gyurcsány, declararon que Orbán debería dejar el cargo por lo que consideran una derrota. El Gobierno de Hungría considera que el plan europeo de reubicación de algo menos de 1.300 refugiados vulnera su soberanía nacional y que 'terroristas' podrían asentarse en el país. Orban ha venido insistiendo en que Bruselas no tiene derecho a cambiar 'la identidad cultural y religiosa de Europa' y considera 'ingenua' su política migratoria.