Galerías

El Heraldo
Aurélie Salvaing , Claire B Masimbert, Rosario Heins, Shena Ajuelos y Guy Ajuelos .
El Heraldo
Rosario Heins con Frederic Thomas, Marie José Thomas, Carole y Chloe, Gerard y Martine Thomas.
El Heraldo
Rosario Heins con Stephan Rossignol , alcalde de La Grande Motte.
El Heraldo
Rosario Heins con Stephan Rossignol , alcalde de La Grande Motte.
El Heraldo
Catherine y Philippe Villete, Rosario Heins y Gérard Bru. Jesús Rueda
Sociales

Exposición de Rosario Heins

La artista Rosario Heins rinde homenaje a los trabajos informales conocidos como ‘rebusque’, con su exposición ‘Del Caribe al Mediterraneo’.

Facebook
Twitter
Messenger
Whatsapp
El Heraldo
Interior del Museo Romántico de Barranquilla, ubicado en la carrera 54 No. 59 - 199, barrio El Prado.
Sociedad

Museos de Barranquilla, una exposición a ‘media luz’

Este miércoles 18 de mayo  se celebra el Día Internacional de los Museos  En la ciudad, estos complejos culturales luchan diariamente por mantenerse abiertos.

Desde 1977 el Consejo Internacional de Museos celebra el Día Internacional de los Museos, una fecha resplandeciente para la comunidad museística a nivel mundial.

El principal objetivo de esta conmemoración es concientizar a los ciudadanos de la importancia de estos espacios como punto de encuentro cultural. 

Barranquilla es una ciudad que se ha destacado por sus expresiones culturales. Su Carnaval y tradiciones han hecho que ‘la Arenosa’ se posicione como una ciudad que respira arte y cultura.

Sin embargo, la ciudad atraviesa una compleja situación en relación con diversos escenarios culturales, incluyendo museos.  

 

Facebook
Twitter
Messenger
Whatsapp
Convierta a El Heraldo en su fuente de noticias

Galerías

El Heraldo
Ana Lucía Orozco, Yesmin Moisés, Ressy Mendoza y Miguel Moreno. Jesús Rueda
El Heraldo
Giovanni Jiménez, Carlos María, Jorge Matera y Carlos Méndez Jesús Rueda
El Heraldo
José Valderrama y Eva Morán. Jesús Rueda
El Heraldo
Juan Miranda, Carlos Garrido y Julio Martínez Aparicio. Jesús Rueda
El Heraldo
Julio Gil, Marco Rico y Paola Eljach. Jesús Rueda
El Heraldo
Vilma Gómez y Ricardo Renowitzky. Jesús Rueda
El Heraldo
Carlos Mario Caselles, Osvaldo Cantillo y Hortensia Sánchez. Jesús Rueda
El Heraldo
Álvaro Del Castillo, Fulton Pua, Nelly Uribe y Madia Muskus. Jesús Rueda
Sociales

Exposición de Osvaldo Cantillo

El artista Osvaldo Cantillo, reconocido por su estilo hiperrealista, regresó a las galerías, y esta vez en la Estación del Ferrocarril de Puerto Colombia, con su obra ‘Cartón’.

Facebook
Twitter
Messenger
Whatsapp
El Heraldo
Magdalena

En el aislamiento selectivo, 33 pintores exponen en oficina de Cultura samaria

Alcaldía busca promocionar las obras, difundiéndolas en redes sociales.

Más de 33 cuadros de artistas samarios y magdalenenses se exponen en la sede de la Secretaría de Cultura Distrital, obras que muestran los mágicos atardeceres de la ciudad, las faenas de pesca y retratos de indígenas de la Sierra Nevada, entre otras.

La exposición  nace con el objetivo de brindar espacios de las piezas de artistas plásticos emergentes y de larga trayectoria, para que faciliten la promoción de sus obras, así como dar a conocer su talento. 

La exposición, que será temporal, se desarrolla con el apoyo de la Fundación Cultural Red de Artistas Región Caribe – Fundaredc-,cuyo objetivo consiste en  visibilizar la labor de los artistas de manera organizada y direccionada hacia la promoción, divulgación y la representación de los artistas plásticos y visuales. 

Andrea Fernanda Guzmán Muñoz, jefe de la dependencia cultural del Distrito, explicó que la administración, en cabeza de la alcaldesa Virna Johnson, trabaja constantemente en crear estrategias que ayuden al sector, el cual ha sido uno de los más golpeados por la pandemia. 

“Hemos iniciado con este primer grupo, cpn la finalidad de dar el trabajo de los artistas y ayudar a difundir lo que están haciendo", comentó.

Las pinturas son difundidas en las redes sociales para que se fortalezca el sector y para que llegue a muchos lugares el arte que se está desarrollando en nuestra ciudad”, expresa la secretaria. 

“Agradecemos a la secretaría de Cultura por este espacio donde podemos visibilizar nuestras obras y las de varios compañeros en esta muestra que se hace por primera vez en Santa Marta, la mayoría de estas obras son de técnica óleo y acrílico sobre soporte de tela”, manifestó Sigifredo Quinto Muñoz, pintor, escultor, ensamblista cienaguero  y uno de los fundadores de esta red. 

Facebook
Twitter
Messenger
Whatsapp
Convierta a El Heraldo en su fuente de noticias
El Heraldo
Sucre

Rechazo por la utilización del Museo Arqueológico de Sucre como bodega

Otras denuncias ciudadanas relacionadas con este sitio dan cuenta de la presencia de personas en carros de alta gama que llegan a buscar mercados.

La suerte del Museo Arqueológico Manuel Huertas Vergara, situado frente a la sede de la Gobernación de Sucre, no ha sido la mejor. Desde su construcción y puesta en funcionamiento ha sido utilizado para todos los fines y muy poco para la muestra y preservación de las piezas arqueológicas halladas en diversas poblaciones del departamento.

Denuncias de la ciudadanía dan cuenta que hasta competencias de canarios realizan en su interior, y en la actualidad opera como bodega para el almacenamiento de los mercados que fueron adquiridos en medio de la pandemia de la COVID-19.

El antropólogo sucreño de la Universidad de Antioquia, Luis Carlos Choperena Tous, quien ha estado al frente del hallazgo y preservación de piezas encontradas en este departamento, rechazó los usos que le han dado a los espacios del Museo, y a través de sus redes sociales y medios de comunicación hizo un pronunciamiento al que se le han unido muchos sucreños, en especial los relacionados con el mundo de la cultura.

Asegura Choperena que las más de 1.200 piezas arqueológicas que son el legado de nuestros antepasados, algunas de ellas con más de 5.000 años de antigüedad y que han sobrevivido a todo tipo de situaciones, conocidas y desconocidas: pandemias, guerras, catástrofes naturales (…)  etc., hoy comparten ese espacio con productos no perecederos y de aseo.

Advierte además el profesional que estas piezas al igual que el edificio, con todo el esfuerzo de los más de 10 años que lleva intentando erguirse como Museo, están en peligro de perderse por un mal aún mayor, “la desidia e ignorancia de los dirigentes políticos y las autoridades culturales de Sucre, quienes sin ningún tipo de escrúpulos han permitido la utilización de la sala de exposición y otros espacios para almacenar y distribuir alimentos a personas que se han visto afectadas por la COVID – 19. Los alimentos se pueden almacenar y distribuir, sin tener que atentar contra el patrimonio arqueológico, simplemente haciéndolo en otro espacio”.

En criterio del antropólogo, no se pueden resolver los problemas del presente pasando por encima de la memoria histórica, porque “una vez superada la COVID-19 tendremos un detrimento innecesario de nuestro patrimonio, del cual no será posible reponernos, pues las piezas arqueológicas no se pueden reemplazar, sus fabricantes ya no existen”.

Y agrega que el patrimonio material de los pueblos, es tal vez lo único que se puede conservar de sociedades cuya tradición oral ha desaparecido.  “En un escenario distópico, imagino que si por algún motivo, un virus acabara con nuestra especie sin previo aviso (mañana), la única forma que tendríamos de comunicarnos como especie, quizá de dar un mensaje a quien pudiera salvarse o renacer, serían los objetos de nuestra era, y de los sucreños se recordará que no existía el respeto por la memoria y sus enseñanzas; que nos adaptamos a los cambios inmediatos y a las necesidades de turno, pero que jamás supimos cabalgar proyectos a largo plazo”.

Cuestiona la poca labor que han tenido para con el Museo la Gobernación de Sucre y el Fondo Mixto de Cultura de Sucre, no solo en esta administración sino en las anteriores, desconociendo con ello el altísimo potencial arqueológico que se posee en estas tierras.

“Allí hay un gran potencial histórico que ha sido subestimado. Sucre tiene material suficiente para que el Museo Manuel Huertas cumpla su función social de memoria real. Un museo es un lugar tan sacro semejante al de una iglesia”, anota Choperena que en la actualidad trabaja en un proyecto para visibilizar las piezas encontradas en Los Palmitos hace cerca de 4 años.

Reacciones

Al pronunciamiento del arqueólogo sucreño también se han unido, a través de redes sociales, otras voces de rechazo como las del poeta, historiador y periodista Cristo García Tapia, quien se pregunta si en Sucre o en Sincelejo no hay bodegas dónde guardar esos mercados, y cree él, que el gobernador Héctor Espinosa Oliver no esté enterado de que esos mercados se encuentren en el Museo.

“Esta ocupación no es simple ocurrencia de primera mano. Y más bien sí una estrategia para “desaparecer” cuanto tenga que ver con nuestra identidad cultural y todas aquellas manifestaciones capaces de reafirmarla y asumirla”.

Por su parte el artista Aldo Hollman asegura que “tristemente este espacio solo funcionó cuando organizamos ejercicios y encuentros desde el arte contemporáneo, al iniciar la serie de proyectos museales que plantearon de forma misteriosa se convirtió en una improvisación sin una museografía ni una curaduría especializada. Cuando los proyectos son proyectos misteriosos eso pasa y ese mismo misterio también lo lleva el proyecto del centro cultural en las oficinas del Fondo Mixto”.

El pintor Grimalddy dice que no ha vuelto al Museo Manuel Huertas Vergara porque ya no tiene vida. “Ese lugar funcionaba cuando se compartían momentos integrados por el arte visual, se vivían exposiciones de arte moderno y muchas cosas más”.

A su turno Ricardo Vergara dice que “necesitamos de un museo arqueológico, y si se dispuso que el Manuel Huertas Vergara fuera tal, lo mínimo que podemos hacer es, no solo preservar lo que a nivel arqueológico existe en él sino también velar por su fortalecimiento. Ojalá el actual gobierno se percate de esta anomalía y no quede convertido el museo en una bodega”.

Finalmente Humberto Bustos Fernández se muestra de acuerdo con el pronunciamiento del poeta Cristo García Tapia en que no es posible acondicionar un museo como un depósito de mercaderías y lo cataloga como un sacrilegio. “No se le ocurre a nadie que no sea un desvirolado.  Un museo de la cultura Zenú, que hoy en los museos del mundo presenta la muestra más grandiosa recolectada en América precolombina, y la más fina por su orfebrería de filigrana, es un verdadero e insultante sacrilegio. El país de las aguas encantadas, donde floreció tal vez una de sus principales culturas agrícolas de la antigüedad, y de la cual Sincelejo es uno de sus nichos receptores, no puede darse la vergüenza de permitir tan deplorable atentado”.

De momento ni la Gobernación ni el Fondo Mixto de Cultura de Sucre se han pronunciado.

Facebook
Twitter
Messenger
Whatsapp
Convierta a El Heraldo en su fuente de noticias
El Heraldo
Habitantes de Solentiname en un tributo al poeta. AFP
Cultura

Por temor a agresiones entierran en secreto al poeta Ernesto Cardenal

En el archipiélago de Solentiname se llevó a cabo el sepelio.

Solentiname. Los restos del poeta y sacerdote nicaragüense Ernesto Cardenal, figura de la literatura latinoamericana, fueron enterrados el pasado viernes en secreto y un día antes de lo previsto, en la isla Mancarrón del archipiélago de Solentiname, por temor a agresiones de seguidores del gobierno.

“Fue enterrado aquí mismo debajo de la piedra donde están enterrados” otros siete exguerrilleros de la isla “que murieron en la guerra de lucha contra la dictadura somocista en los años 70”, confirmó a la AFP uno de los grandes amigos del escritor Bosco Centeno, quien dijo que el poeta lo “consideraba como un hijo”.

Fue sepultado en una ceremonia privada, antes de que llegara la prensa, para “evitar una profanación” por parte de partidarios del gobernante Frente Sandinista, como ocurrió en la misa de cuerpo presente que se realizó el martes pasado en la Catedral de Managua, explicó.

El temor de nuevas agresiones a la memoria de Cardenal, crítico del gobierno de Daniel Ortega, surgió luego de que las autoridades anunciaran que enviarían a sus partidarios al sepelio en la isla.

El poeta murió el 1° de marzo, a los 95 años, en un hospital de Managua a causa de una falla cardíaca derivada de una descompensación generalizada, y tras pedir que no fuese entubado si su respiración fallaba, contaron personas que lo acompañaron hasta el último momento.

El miércoles, sus restos fueron cremados en una funeraria de la capital y el viernes fueron trasladados en forma secreta por Bosco a la isla Mancarrón.

El escritor se desempeñó como ministro de Cultura durante la revolución sandinista (1979-1990), que encabezó Ortega, pero luego se le enfrentó acusándolo de “dictador” por aferrarse al poder después de su retorno al gobierno en 2007. 

Facebook
Twitter
Messenger
Whatsapp
Convierta a El Heraldo en su fuente de noticias
El Heraldo
Aspecto de la exposición de arte ‘Fragmentos de modernidad’ en Cartagena.
Entretenimiento

Una exposición que recoge los fragmentos de lo moderno

El Museo de Arte Moderno de Cartagena mantiene abierta una muestra sobre las ideas, los sujetos y las instituciones que han defendido la modernidad del siglo XX.

¿Qué se entendía por “moderno” a mediados del siglo XX? En aquella época, en los años cuarenta y cincuenta, el término se paseaba por la publicidad y la prensa convirtiéndose en una palabra de moda. Mujer moderna, vida moderna, arquitectura moderna, arte moderno, educación moderna, etc. Y no siempre era una alusión positiva, más bien era el comienzo de un enfrentamiento que aún se mantiene en tensiones permanentes: ¿Tradición o modernidad?

A partir de ese cuestionamiento y de esa premisa, una exposición de arte que reflexiona sobre la modernidad en Cartagena se mantiene abierta –hasta el 2 de agosto– en el Museo de Arte Moderno de esta ciudad. 

En Fragmentos de modernidad, una muestra de la curadora Isabel Cristina Ramírez, se invita a pensar en cómo las ideas, los sujetos y las instituciones construyen y alimentan un concepto siempre en el blanco de dardos afilados. 

El recorrido, como su nombre, se fragmenta y presenta, a través de un valioso rescate de fotografías de  archivo, piezas publicitarias, recortes de prensa, textos y obras de la época,  parte del contexto local del que surgieron artistas como la cartagenera Cecilia Porras (1920-1971), cuyas propuestas artísticas e intelectuales no sólo revolucionaron por ser novedosas, sino por  generar resistencia.

“Más que una mística, Cecilia Porras fue una mujer muy sensible y con un gran mundo interior, aunque también lleno de conflictos. Cecilia rompió esquemas, desafió los modales y los roles que se esperaba que jugaran las mujeres”, destaca Isabel Cristina Ramírez, historiadora del arte, investigadora y profesora de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad del Atlántico. 

Porras, aunque excluida en algunos campos e imaginarios, desarrolló una obra plástica poderosa y diversa, caracterizada por combinar elementos de los lenguajes internacionales con intereses personales y locales. Fue ilustradora,  (ilustró textos de Álvaro Cepeda Samudio y Gabriel García Márquez), coautora de proyectos editoriales o cinematográficos y profesora en las Escuelas de Bellas Artes de Bogotá y Cartagena. 

En parte por esa exclusión, la exposición presenta en profundidad la trayectoria de una artista que logró hacer eco en una época en la que, por ejemplo, la publicidad sugería que el arte era sólo un pasatiempo para el género femenino y que las clases de arte estaban restringidas para ellas, no para ellos. El arte moderno era visto como “mamarrachos” en un cuadro y el término “mujer moderna” se utilizaba en forma despectiva para decir “mujerzuela”. 

“Es necesario que las tantas buenas artistas mujeres aparezcan en los listados canónicos de los que, por múltiples circunstancias, han quedado excluidas. El estudio y valoración de sus obras debe darles ese lugar y ubicarlas como lo que fueron, artistas e intelectuales en pleno sentido y pares interlocutoras de sus contemporáneos”, advierte Ramírez.

Más fragmentos

La exposición, además de sumergirse en la vida y obra de Porras, se interesa por las instituciones creadas en Cartagena y que son fundamentales para reafirmarse en esa modernidad: en 1981 se fundó la Academia de Bellas Artes de Bolívar, en 1911 se inauguró el Teatro Municipal, en 1940 se realiza la primera feria de arte y en 1957 se crea la Galería de Arte Moderno del Palacio de la Inquisición, entre otros hitos históricos.

Fragmentos de modernidad recorre, además, por los aportes de los primeros grupos de profesores de arte de Bellas Artes: Pedro Ángel González, Héctor Lombana, Donaldo Bossa y Miguel Sebastián Guerrero. Finaliza con las obras de grandes artistas latinoamericanos que hacen parte de la colección fundante del Museo de Arte Moderno de Cartagena y que fueron restauradas por la Fundación Conservar para esta exposición.       

“Pa'mi abuelo fue el progreso y eso lo tenía contento, viviendo las malas horas, lo llamó los buenos tiempos”, se lee en una de las paredes del museo.

 

Facebook
Twitter
Messenger
Whatsapp
Convierta a El Heraldo en su fuente de noticias
El Heraldo
Dos asistentes a la exposición aprecian la obra del artista barranquillero Omar Mendoza.
Cultura

Un lugar inmarcesible pintado en el Caribe

La Galería Elsa Piñeres mantiene abierta desde ayer una exposición colectiva que ofrece cuatro miradas a los paisajes y recorridos de distintas zonas urbanas y rurales del Caribe. 

Humanos con rostro de plátanos, caracoles y mariposas en su cabello. Detrás de ellos, un desierto en La Guajira o un paisaje propio de algún rincón del Caribe. Miradas, siempre distintas, a una región que suele pintarse desde los estereotipos y que esta vez se retrata desde su naturaleza y desde cómo el hombre se enfrenta y se relaciona con ella.

La nueva exposición de la Galería Elsa Piñeres, Caribe inmarcesible, es un recorrido surrealista por cuatro perspectivas que dialogan entre sí. La de cuatro artistas de la región: Adalberto Calvo (Barranquilla), Taibel (Santo Tomás), Limán Zúñiga (Valledupar) y Omar Mendoza (Barranquilla), quienes proponen, a través de sus pinturas, una forma de reivindicar y resignificar la identidad regional. 

Facebook
Twitter
Messenger
Whatsapp
Convierta a El Heraldo en su fuente de noticias
El Heraldo
El artista barranquillero Alex De la Torre durante el proceso de ensamblaje de algunas de sus piezas. César Bolívar
Cultura

Una exposición artística para sembrar amor por la ‘naturaleza’

A partir de mañana, la Biblioteca Piloto del Caribe abrirá la muestra de Alex De la Torre, cuya obra quiere motivar una reacción crítica ante los problemas ambientales.

Alex De la Torre se internó en las profundidades del bosque tropical de la Amazonía, así como en las faldas y en la cima de la Sierra Nevada de Santa Marta, para capturar los colores que predominan en la naturaleza. Para ver cómo se interponen unos sobre otros, cómo juegan y cómo danzan cuando les atraviesa el agua. O cómo se disuelven cuando interviene el hombre. 

Esos verdes que navegan y que se dejan seducir por la luz, en las selvas vírgenes y en la montaña, son el corazón de una muestra artística que no podría tener otro nombre: ‘Naturaleza’.

La exposición, que no solo retrata la más pura belleza de los ecosistemas, sino que lanza una alerta ambiental, se mantendrá abierta desde hoy y hasta la primera semana de mayo en la Biblioteca Piloto del Caribe.

Son un total de 11 pinturas y 8 piezas de ensambles en las que paisajes del corregimiento de Minca, Santa Marta, descansan como fondo en cajas de madera. Estas, a su vez, son protegidas con un vidrio que lleva otra pintura, y juntas conforman una sola. (Ver imagen)

Además de esta propuesta, la muestra incluye pinturas libres de ensambles que motivan a una reacción crítica por el impacto negativo que tiene la acción del hombre sobre la naturaleza. El escritor y crítico Álvaro Suescún valora los alcances ecológicos, políticos y estéticos de la obra de De la Torre, que califica como “sugerente” e “impactante”, de la siguiente manera:

“En ella causan escozor esas imágenes de bomberos que acuden con presteza a atenuar los fuegos de la indiferencia. Llaman también nuestra atención el manejo del bahareque como símbolo de un sistema primitivo de construcción de viviendas en los pueblos indígenas de América, prontos a desaparecer, pues estas imágenes están hechas con mucha destreza técnica”.

El artista

Alex De la Torre es un artista plástico barranquillero, egresado de la Universidad del Atlántico, docente de la EDA y dos veces ganador del primer puesto del Portafolio Estímulos y de otros tantos reconocimientos. Hace cinco años viene trazando, a través de la pintura al óleo, un llamado ante los problemas ambientales. 

“Ha sido una gran necesidad. Pinto porque no puedo dejar de pintar y la naturaleza me tiene conquistado”, expresa. 

Facebook
Twitter
Messenger
Whatsapp
Convierta a El Heraldo en su fuente de noticias

Galerías

El Heraldo
Ana María Jaramillo, Joaquín Botero, Carla Celia y Martha Pineda. Rafael Polo
El Heraldo
Augusto Yepes y Angélica Santamaría. Rafael Polo
El Heraldo
Carmen Herrera, Mary Paud, Martha de Martínez y Fabiola de Cure. Rafael Polo
El Heraldo
Cielo Támara y el artista Roberto Angulo. Rafael Polo
El Heraldo
Elena Bejarano, Cecilia Gutiérrez de Piñeres y Peter Miller. Rafael Polo
El Heraldo
Elkie Thielmann, Álvaro Cepeda y Julia Olmos. Rafael Polo
El Heraldo
Eugenia Benavides, Juan Marulanda y Mildred de Marulanda. Rafael Polo
El Heraldo
Marta Sofía de Castro y Claudia Buitrago. Rafael Polo
El Heraldo
Margarita Tatis, Josefina Better y Mario Malabet. Rafael Polo
El Heraldo
María Eugenia Castro, Vilma Gutiérrez de Piñeres y Giselle Massard. Rafael Polo
El Heraldo
Omaira Alejandra Garcés, Ana María Roig, Henry Alvear, Hortensia Sánchez y Beatriz Caballero. Rafael Polo
El Heraldo
Paolo Hennessey, Patricia Sánchez, Margarita Cepeda y Yesid Meneses. Rafael Polo
El Heraldo
Pedro Celia, Margarita Riascos, Blas García y Roy Pérez. Rafael Polo
El Heraldo
Ramiro Gómez, Mónica Casas y Malú Trujillo. Rafael Polo
El Heraldo
Roberto Angulo, Elsa Gutiérrez de Piñeres, Carlos Pérez y Stella Abello. Rafael Polo
Sociales

Exposición de Roberto Angulo ‘Proceso azul’

El arquitecto y acuarelista Roberto Angulo presentó en la Galería de la Plaza de la Aduana su exposición de técnicas en acuarelas y acrílicos ‘Proceso azul’.

Facebook
Twitter
Messenger
Whatsapp

Páginas

DETECTAMOS QUE TIENES UN BLOQUEADOR DE ANUNCIOS ACTIVADO
La publicidad nos ayuda a generar un contenido de alta calidad
No quiero apoyar el contenido de calidad
X
COMO REPORTAR A WASAPEA
1. Agrega a tu celular el número de Wasapea a EL HERALDO: +57 310 438 3838
2. Envía tus reportes, denuncias y opiniones a través de textos, fotografías y videos. Recuerda grabar y fotografiar los hechos horizontalmente.
3. EL HERALDO se encargará de hacer seguimiento a la información para luego publicarla en nuestros sitio web.
4. Recuerda que puedes enviarnos un video selfie relatándonos la situación.