Continuó: “Hemos tenido la fortuna de disputar finales, pero pocas se sentían como esta, que sabía a casa, a familia, a Colombia entera”. “Lloro contigo, amor mío, no por la derrota, sino por el inmenso orgullo de verte luchar con toda tu alma. Miro hacia atrás y veo un camino lleno de esfuerzos, de risas y lágrimas, y me siento increíblemente orgullosa de todo lo que has recorrido”, manifestó. Concluyó: “Dios mío gracias por hacer de este hijo tuyo un guerrero incansable, de corazón noble y sueños grandes. Hoy, aunque no hemos alcanzado el final que deseábamos, estoy convencida que vienen cosas grandes para él, para nuestra familia y para los más de 50 millones de corazones que lo estuvieron alentando partido. Te amo más que siempre”.