En su décima actuación sobre este escenario, el español Miguel Bosé será el encargado de inaugurar el martes el Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar, cargado este año de reguetón, y al contagioso ritmo del 'Despacito' de Luis Fonsi. Por su dilatada trayectoria en el festival, la Municipalidad de Viña del Mar, a cargo de la organización del festival, decidió entregar a Bosé por primera vez el premio 'Icono del Festival'. 'Se lo merece, porque es una persona muy cercana con Viña del Mar y a su festival', dijo este lunes en una rueda de prensa la alcaldesa de la localidad, Virginia Reginato. En su mejor momento artístico, el puertorriqueño Luis Fonsi, tendrá a su cargo la responsabilidad de hacer bailar a los cerca de 20.000 fanáticos que irán a verlo el miércoles para explotar con su éxito mundial: 'Despacito'. La canción cosechó éxitos en todo el mundo, ganó cuatro Grammy Latinos el año pasado, ha sido número uno en 40 países y fue grabado hasta en mandarín, convirtiéndose en uno de los temas más escuchados de la década. La organización del festival gastó cerca de 700.000 dólares para contar este año con Fonsi, con lo que se convirtió en el número más caro de la edición 2018 de este evento musical. La banda inglesa Jamiroquai, encabezada por el cantante Jason Kay, pondrá el toque funk a este festival, en uno de los dos números 'anglos' contratados para este año, junto a la banda Europe. La noche del jueves, los ingleses recorrerán toda su exitosa discografía con temas clásicos como 'Space Cowboy', 'Virtual Insanity' o 'Cosmic Girl', que mantienen vigente una carrera de 26 años. En esa misma jornada, actuarán los suecos Europe, una veterana banda que brilló en la década de los ochenta con éxitos como 'The Final Countdown' o la balada 'Carrie'