María Claudia Lacouture, presidenta de la Cámara de Comercio Colombo Americana (AmCham Colombia), sostuvo un diálogo con EL HERALDO frente a los diferentes temas coyunturales, tales como la política gubernamental en pleno año electoral, la economía nacional y los puntos claves para mejorar el comercio exterior.
No obstante, la dirigente gremial también habló de un tema fundamental, y es el de las relaciones con Estados Unidos, tanto en el aspecto comercial como el social, pensando no solamente en el actual administración de Donald Trump, sino en el siguiente periodo de gobierno de Colombia.
¿Cómo ve las relaciones actualmente entre Colombia y Estados Unidos?
Colombia y Estados Unidos siguen manteniendo una relación estratégica, una relación que tiene historia, tiene raíces, no es nueva y ha venido dando ingresos a los colombianos. Esa relación hoy en día sigue siendo operativa, y de hecho podríamos decir que sigue siendo estratégica, y lo que hay que buscar es cómo destrabar, ordenar y escalar.
En ese sentido, creemos que la hoja de ruta que hemos presentado desde el gremio a los candidatos permite lograr ordenar, destrabar y escalar la relación. ¿Qué hay que hacer? Yo creo que la relación entre Colombia y Estados Unidos, como también hay que enmarcarla dentro de las prioridades para Washington, hoy en día se vuelve a concentrar en un libreto que está muy enfocado en los temas de seguridad. Y seguridad no hay que entenderla como un tema de seguridad física, sino como un tema mucho más amplio.
La seguridad no solamente abarca los temas de lucha contra el narcotráfico, las bandas criminales y terroristas, sino también involucra dentro de todo este aspecto los temas de infraestructura crítica, que son aeropuertos, puertos, infraestructura vial, manejo de datos, desarrollo de tecnologías, todo el tema de farmacéuticos, textiles, de muchos de los productos que están relacionados.
Y Colombia está bien basada en sus intereses propios. Los intereses de los colombianos están relacionados con los mismos intereses de Estados Unidos, y en esa hoja de ruta lo que se propone es cómo trabajar mancomunadamente en los intereses del país, apalancándonos y aprovechando las oportunidades que ofrece una alianza con Estados Unidos.
En ese orden de ideas, ¿cuál debe ser el reto para el próximo gobierno?
Hay que enmarcar un trabajo de política exterior basado en autonomía estratégica. ¿Qué es la autonomía estratégica? Es aquella que mantiene la independencia del país, pero utiliza el relacionamiento para lograr aprovechar y escalar esa autonomía. Y en ese sentido la relación con Estados Unidos tiene unas variables que coordinan perfectamente con esa autonomía estratégica.
Colombia necesita luchar contra la el narcotráfico y las bandas criminales, más aún cuando se ha tenido una política de paz total que ha liberado la facilidad para que el narcotráfico pueda seguir fluyendo en el país de una forma mucho más contundente.
Una alianza para lograr fortalecer los temas de inteligencia, los temas de lucha contra estas bandas criminales y el narcotráfico para poder generar acciones conjuntas de mejoras en los temas militares, pero al mismo tiempo también hay una oportunidad para poder desarrollar a Colombia, que tiene un espacio bastante estratégico en el hemisferio, que le permita atraer inversión, atraer cooperación, atraer un mayor proceso de relacionamiento comercial con Estados Unidos, enmarcado en esa seguridad que está relacionada con los temas de infraestructura crítica que Colombia tiene y puede competir de forma importante, productiva con otros países de la región.
¿Cómo ve los datos de comercio exterior entre exportaciones e importaciones con Estados Unidos?
La semana pasada tuvimos la celebración de los 14 años del acuerdo comercial. Y lo primero que tengo que decir es que dejamos de tener un acuerdo comercial a tener una plataforma económica integral.
Un acuerdo comercial que hoy en día va mucho más allá. ¿Por qué? Porque se volvió una red de ingresos para los colombianos. ¿En qué sentido? En el sentido de que ya no solamente son exportaciones, sino que son importaciones competitivas que permiten generar un proceso productivo mucho más eficiente para los productos colombianos. Turismo, inversión, cooperación. Tenemos una relación que ha abierto nuevos ámbitos.
¿Qué va detrás de ese acuerdo comercial que hoy en día cumple 14 años?
Además de volverse una red de ingresos para los colombianos, estamos exportando productos totalmente diferentes a los que exportamos en el 2012. Estamos viendo una canasta que hoy en día el 71 % son no mineroenergéticos vs. en el 2012 que llegaban al 20 %.
También estamos viendo que hay nuevos productos que surgieron en este proceso y que hay productos colombianos que lideran en Estados Unidos el mercado donde están, como es el caso del café y flores que son líderes en Estados Unidos, y eso hay que verlo desde el punto de vista de esa transformación que se ha dado.
Lo otro que también ha permitido el acuerdo comercial son unas reglas claras, una estabilidad que ha permitido dada la connotación que se profundice una inversión. En el 2024 tuvimos más de USD5.300 millones en inversión. Lastimosamente la incertidumbre, la falta de confianza, los cambios de reglas constantes por parte del Gobierno nacional no han permitido que se mantenga el clima de inversión.
Tenemos es una reducción de la inversión el año pasado del 38 %, pero más preocupante aún es la inversión del capital fresco, con una disminución del 27 %. ¿Eso qué quiere decir? Que Colombia no está trayendo capital nuevo y Colombia necesita ese capital nuevo si quiere generar mayor crecimiento. ¿Por qué? Porque las bases del crecimiento de mediano y largo plazo son la inversión, son los cimientos fuertes que constantemente se reproducen y hacen que el aparato crezca y se vuelva como una bola de nieve constante que baje en el gran crecimiento.
Hoy no lo tenemos, y cada vez vemos menos la posibilidad, teniendo en cuenta esa incertidumbre y la desconfianza que existe en Colombia.
Lo otro que estamos viendo que ha ayudado el acuerdo comercial es el tema de turismo. Uno de cada cuatro turistas que llegan al país son de Estados Unidos. Y no solamente es el número de turistas, es que cuando vemos la posibilidad de cambiar ese emisor de turistas es muy difícil, porque el año pasado fueron 1.194.000 turistas los que llegaron a Colombia y el siguiente país con el cual recibimos turistas fue en México, con 435.000. Es decir que la posibilidad de llegar a esos niveles como estamos haciéndolo con Estados Unidos toma tiempo y no es rápido, y tampoco el gasto es igual.
A nivel macroeconómico, ¿qué piensa de los actuales indicadores en Colombia pensando en lo que tiene que hacer el siguiente gobierno? Teniendo en cuenta que la inflación está en 5,68 %, las tasas de interés en 11,25 % y un PIB que creció menos de lo esperado
El siguiente gobierno tiene no solamente una crisis, sino múltiples crisis que va a tener que capotear. Tiene la crisis de energía, tiene la crisis de salud, tiene la crisis fiscal, que es muy importante, crisis de seguridad y dentro de todo este contexto pues se requiere, como bien mencionas, de recursos que permitan al país seguir creciendo.
Estamos viendo una gráfica que sacó Corficolombiana donde demuestra que el gasto público es lo que está manteniendo el crecimiento y eso es un error y una irresponsabilidad enorme, ¿por qué? Porque eso es de corto plazo, eso no está generando, dando las bases y los cimientos para que el país pueda crecer de forma constante.
Si nosotros seguimos creciendo a punta de gasto público, no hay Estado ni gobierno que pueda tener los recursos que se requieren para seguir inyectando al país. Se pone en riesgo el patrimonio de todos los colombianos. ¿Por qué? Porque usted está gastando, pero no está teniendo ingresos. Entonces, si usted gasta constantemente y no tiene unos ingresos que le permitan sostener ese gasto, va a llegar un momento en que no va a tener de dónde más sacar, por eso el Gobierno está buscando deuda a cualquier costo, y ese costo pues suma a la problemática que tenemos y es que no hay ingresos, pero hay unos gastos constantes que están generando un problema de mediano y largo plazo relevante.
Se están acabando los recursos de todos los colombianos y en ese sentido es importante el llamado a la Contraloría y la Procuraduría para que hagan la averiguación y el seguimiento a que este tipo de acciones tengan controles y que no se acaba el patrimonio de los colombianos.
Porque la crisis de la salud requiere recursos, la crisis de energía requiere recursos, la seguridad es una variable indispensable para el desarrollo económico y para la protección de los colombianos que requiere recursos.
Efectivamente quien llegue va a tener que hacer un proceso, no solo de austeridad, porque austeridad no solamente quiere decir recorte, austeridad quiere decir mejor gasto.
Tiene que redireccionar el gasto, pero también va a tocar reducir ese gasto para poder tener una posibilidad, va a tener que renegociar deuda, va a tener que hacer una cantidad de connotaciones que con la desconfianza y la incertidumbre con la cual nos están dejando va a ser muy difícil.
¿Cómo pinta para usted el crecimiento económico de Colombia para este año?
Es difícil. Yo creo que por eso mencionaba que el gobierno que llegue va a tener que hacer un ajuste creíble, no cosmético, no de narrativas. ¿Por qué? Porque el país requiere que volvamos otra vez a un equilibrio.
El país requiere que se fortalezca la independencia del Banco de la República, el país requiere que se den señales al mercado de confianza para poder recuperar la calificación de riesgo.
¿Qué se requiere? Un presupuesto creíble, sin cosmética, sin narrativas de expectativa, sino reales. Hay que sincerar los números, hay que saber cuál es ese ingreso que tenemos, cuál es la caja, cuál es el gasto, cuáles son las prestaciones, cuáles son las deudas. Tenemos que sincerar el presupuesto.


