“El Zurdo López me cogió de cábala”: Rolong

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Léiner Rolong en acción en un clásico entre Junior y Unión Magdalena. En la imagen aparece junto a  los exdefensas Roberto Peñaloza y Édgar Zapata.
Léiner Rolong en acción en un clásico entre Junior y Unión Magdalena. En la imagen aparece junto a  los exdefensas Roberto Peñaloza y Édgar Zapata.

Entrevista con Léiner Rolong, exmediocampista del Junior

“El Zurdo López me cogió de cábala”: Rolong

El titulo es:“El Zurdo López me cogió de cábala”: Rolong

Este futbolista soledeño estuvo en Junior de 2001 hasta 2006. Celebró el título de 2004 ante Atlético Nacional • Se consolidó con los técnicos  Dragan Miranovic y Jorge Luis Pinto. Decidió colgar los guayos a los 33 años y ahora es entrenador en una escuela de fútbol que él mismo creó. 

Salió de la cancha de arena del barrio Soledad 2000 y llegó a Junior en 2001. Tenía 19 años y su fútbol enamoró a Julio Comesaña, quien lo subió al equipo profesional y lo puso a debutar en 2002. Léiner Rolong no se arrepiente de haber colgado los guayos a los 33 años. Este soledeño hizo parte del Junior de 2003 que quedó subcampeón y al año siguiente tuvo el privilegio de gritar campeón.

Rolong se consolidó con Dragan Miranovic, de quien dice fue el mejor entrenador que tuvo. Siempre se dijo que era un jugador indisciplinado, él lo reconoce en parte, pero afirma que nunca estuvo envuelto en escándalos o se le vio borracho.

Este exvolante le dijo adiós a Junior en el 2006 y luego pasó al Tolima, Macará de Ambato en Ecuador, Tuluá y Carabobo de Venezuela. En este último se consolidó. 

P. ¿Qué hay de la vida de Léiner Rolong?

R.

Me encuentro con un proyecto de una escuela de fútbol que se llama Alianza Caribe, y en otra con los compañeros Roberto Peñaloza y Ever Salas. Trabajo con ellos tres días a la semana.

P. ¿Por qué se retiró del fútbol tan temprano?

R.

Uno no se quiere retirar, pero cuando regresé de Venezuela no me salió nada en el fútbol colombiano y decidí quedarme tranquilo. La gente me pregunta que porque me retiré temprano, hace poco me llamaron de Venezuela pero dije que no.

P. ¿Cómo fueron sus inicios en el fútbol?

R.

Comencé en Dínamo de Soledad, luego pasé al Unión Soledad de la primera C, ahí me dirigió Luis Grau, quien me llevó a Junior. Comesaña me vio jugando un partido con la reserva y me llevó a hacer la pretemporada. 

P. ¿Cómo evalúa su paso por Junior?

R.

Me fue bastante bien. De pronto llegan técnicos con los que tienes tropiezos o no les gusta tu forma de jugar y te echan a un lado. Tuve la opción de irme a varios equipos, Junior me prestó al Envigado, luego al Tolima y cuando regresé ‘el Sachi’ Escobar me dejó fuera del equipo.

P. ¿Tuvo inconvenientes con algún entrenador?

R.

Cuando uno no juega quiere saber que pasa porque uno estando bien y entrenando de la mejor forma puede jugar.

P. ¿Algo que no se haya sabido de Léiner Rolong en su paso por el Junior?

R.

Nadie sabe que fui operado en 2003. Cuando fuimos a hacer la pretemporada, decían que yo estaba lesionado, pero en realidad estaba operado y nadie sabía que fui operado.

P. ¿Cómo fue su relación con Dragan Miranovic?

R.

Miranovic fue el técnico con el que más jugué. Me ponía de volante de marca, de lateral derecho e izquierdo. Antes de que él falleciera tenía una opción de ir al fútbol ecuatoriano a un equipo que él iba a dirigir. 

P. ¿Alguna anécdota en especial con Miranovic?

R.

 Sus dichos en yugoslavo. Nos enseñó mucho. A él no le gustaba que tiráramos las bolsas de agua al piso o que botáramos los balones. Nos enseñó a ser ordenados.

P. ¿Se lamenta de alguna situación que le haya sucedido en Junior?

R.

Creo que me faltó un poco de disciplina, pero nunca hablaron de mí, ni tuve problemas con nadie, por ese sentido.

 

Léiner Rolong festejando un gol en su época como jugador del Junior.
Léiner Rolong festejando un gol en su época como jugador del Junior.

P. Cuándo dice que le hizo falta disciplina, ¿a qué se refiere exactamente?

R.

Llegar a los entrenamientos más temprano. Siempre llegaba corriendo. Pero nunca fui un jugador de andar rumbeando, siempre me cuide en eso.

 

P. ¿Pero por qué se decía que usted era indisciplinado?

R.

Yo creo que uno puede asistir a una fiesta de la familia. Entonces si me veían en una de esas fiestas, ya decían que yo estaba tomando. Creo que una cerveza no te va a hacer daño. Si me veían con una cerveza en la mano, ya decían que era indisciplinado. Que te vean borracho en la calle ya es algo diferente, pero nunca me vieron en la calle, ni en fotos, por eso estoy tranquilo.

P. ¿Qué locuras hizo en su época como jugador del Junior?

R.

El día de mi cumpleaños me puse a tomar y el profe Miranovic se dio cuenta y tuve problemas con él. Llegué con tufo al entrenamiento y discutí con él. De multa me puso a comprarle Gatorade a todo el equipo. También me sacó de la titular por dos partidos.

Junior del primer semestre de 2003. Arriba de izquierda a derecha: Milton Patiño, Lin Carlos Henry, Édgar Zapata, Orlando Ballesteros y Jorge Amara. Abajo en el mismo orden: Macnelly Torres,  Léiner Rolong, Eulalio Arriaga, Hayder Palacio, Martín Arzuaga y Marquinho.
Junior del primer semestre de 2003. Arriba de izquierda a derecha: Milton Patiño, Lin Carlos Henry, Édgar Zapata, Orlando Ballesteros y Jorge Amara. Abajo en el mismo orden: Macnelly Torres, Léiner Rolong, Eulalio Arriaga, Hayder Palacio, Martín Arzuaga y Marquinho.

P. ¿Cuál fue el regaño más fuerte que le dio Dragan Miranovic?

R.

Una vez en un entrenamiento me pidió unos cambios de frente y yo no los hice. Ese día me puteó, me dijo de todo y me sacó de la titular. Hasta me sacó del entrenamiento. Pero a Miranovic fue el técnico que más le aprendí en el fútbol.

 

P. ¿Qué le hizo falta conseguir en Junior?

R.

Un título más y jugar Copa Libertadores de América, con Junior solo jugué Suramericana. La Libertadores la jugué con el Tolima.

 

P. Su carrera iba en ascenso, pero de un momento a otro se cayó. ¿Por qué cree pasó esto?

R.

Yo estuve en la Selección Colombia sub-23 que dirigió Jaime de la Pava. Tuve un bajón muy bravo, pero era que yo estaba operado de la rodilla y nadie sabía. No me recuperé bien de esa operación y me costó un poco. Me metí a la cancha antes del tiempo estipulado. Tuve lesión de ligamento en la rodilla derecha.

 

P. ¿Cómo era esa época del Junior que usted integró?

R.

Hermosa, llena de amigos. Todos veníamos de abajo. Nos íbamos en las camionetas Dacía que están en la Circunvalar para el entrenamiento. Macnelly, Javier Flórez, ‘El Piojo’, Gamboa, Lin Carlos Henry, todos íbamos en esa camioneta. Fue un momento de mucha alegría. Estoy muy agradecido por todo lo que logré vivir en Junior.

 

P. ¿Qué recuerda de esa final que perdieron ante el Once Caldas en el 2003?

R.

La expulsión de Martín Arzuaga nos complicó un poco en el juego de vuelta. La altura nos afectó. El árbitro no nos pitó un penal que le cometieron a Ballesteros.

 

P. ¿Cuál cree que fue su mejor momento en Junior?

R.

Con el profe Miranovic en el 2003, y con Pinto (2004).

P. ¿Por qué no se consolidó con el equipo del Zurdo López?

R.

‘El Zurdo’ me cogió de cábala. Me concentraba y el día del partido me mandaba para la tribuna. Eso lo hizo desde una vez que le ganamos al Bucaramanga y no jugué porque estaba enfermo. Desde ahí me mandó para la tribuna.

P. ¿Eso no le daba rabia?

R.

Claro. Siempre que me concentraba ya yo sabía que iba para la tribuna. Eso me hacía bajar los brazos. Un día jugábamos en Barranquilla, me mandó a la tribuna y yo me fui molesto para la casa. Luego Omar Pérez se lesionó en el calentamiento y me llamaron a la casa, yo había regalado ese día todos los guayos de la rabia y me tocó salir a buscar los guayos de nuevo.

P. ¿Y cómo le fue con Jorge Luis Pinto?

R.

Pinto es un excelente técnico. Es una persona muy correcta. No te deja usar camisilla, tampoco chancletas. Él iba a tu casa y te visitaba. De repente, un viernes, tenías a Pinto ahí en la puerta de tu casa. Con él te tenías que cuidar sí o sí porque en cualquier momento se te metía a la casa.

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