Y es que vender espacios publicitarios en los uniformes estaba prohibido por las Grandes Ligas hasta el pasado agosto, cuando se aprobó un nuevo acuerdo que sí da derecho a las franquicias negociar contratos con patrocinadores y lucir publicidades, siempre que la directiva de la MLB dé el visto bueno. Este cambio ya permite a las franquicias negociar acuerdos comerciales, aunque estos deberán entrar en vigor a partir de la temporada 2023. {"titulo":"Casemiro se perdería próximo encuentro de Champions frente al City","enlace":"https://www.elheraldo.co/deportes/casemiro-se-perderia-proximo-encuentro-de-champions-frente-al-city-903271"} Si en Europa los clubes de fútbol ya llevan cerca de 50 años vendiendo espacios de sus camisetas a sus patrocinadores, en Estados Unidos esta barrera se derrumbó en 2007, con la MLS (Primera División de fútbol) como protagonista. En un país maestro en aprovechar al máximo las oportunidades de negocio, como es evidente, entre otras cosas, con los nombres de los estadios, existía una tendencia a considerar sagrados los uniformes de las franquicias. La MLS rompió esta costumbre hace quince años y la NBA lo hizo a partir de la temporada 2017-2018, cuando permitió a los equipos colocar en sus uniformes una pequeña publicidad en el lado izquierdo del pecho. Se estima que este negocio generó un beneficio de 225 millones de dólares a la NBA y que cada franquicia firmó contratos que oscilan entre los siete y los veinte millones de dólares anuales, según los medios estadounidenses especializados.