¿Quieres recibir notificaciones?
Si
No
INGRESAR Explora tu perfil

Amigo lector,

Haz disfrutado 5 de 10 contenidos gratuitos.

Nuestro deseo es que continues informandote y disfrutando de todo nuestro contenido, por eso te invitamos a iniciar sesión ó crea tu cuenta gratis en nuestro portal.

SUSCRÍBETE
Opinión

¿Baipás a la democracia?

Hace año y medio 20 millones de colombianos votaron para elegir un presidente que aún no completa un tercio de su mandato. Y hace mes y medio un número semejante votó y eligió 1.100 alcaldes, 32 gobernadores, cientos de diputados y miles de concejales, precisamente para que aborden la larga y cambiante lista de necesidades de toda índole que una sociedad requiere en cada momento. Ni siquiera se han posesionado para hacer aquello para lo cual los elegimos y ahora surgen 200 mil ciudadanos que pretenden, marchando, en principio dentro de la ley, imponer la agenda y las políticas públicas. Y algo están logrando, con la amenaza de no dejar de marchar, haciéndole un baipás a esos dos multitudinarios y costosísimos ejercicios recién realizados, enmarcados dentro de nuestra institucionalidad democrática.

Hace unos años había casi 20 mil hombres en armas, al margen de la ley, que pretendían imponer su agenda disparando y en parte lo lograron, a cambio de desactivar la amenaza de seguir delinquiendo. Gracias a alguna alquimia nada democrática, ellos parecían suponer que su disposición a matar multiplicaba por 1000 el valor de sus ideas equiparándolas a las de 20 millones de votantes. Los 200 mil marchantes de ahora parecen suponer que su disposición a interferir el trabajo, la movilidad, la paz, la diversión, el descanso, el estudio y hasta el poner en riesgo la vida y bienes del otro 99% de votantes, equipara con éstos el valor de sus demandas. Es decir, gracias a una alquimia semejante, su caminata disruptiva multiplicaría por 100 su relevancia.

Escuchar siempre está bien, pero permitir ese atajo para tomarse por asalto la agenda pública es un camino anarquizante. No hay respuestas claras a las preguntas de quién los nombró, ni si en una mesa están todos los que son, ni si son todos los que están, ni es discernible qué quieren entre la incontable lista de motivos que aparentemente los juntan, muchos basados en información deformada o simplemente falsa, tampoco es nada claro por qué no incluir en la conversación representantes de los que no marchan.

Los marchantes y sus barras bravas incluyen entre sus exigencias paralizar la reforma laboral, indispensable para disminuir la informalidad que arrasa con los presupuestos de salud; paralizar la reforma pensional, forzosa para hacer sostenibles las pensiones de quienes ya las tienen y ampliar el círculo de quienes aún no; y paralizar la reforma tributaria, necesaria para sostener el crecimiento económico, el mayor en América Latina este año, fuente insustituible de financiación de cualquier objetivo social del plan de desarrollo y de las mismas marchas. La democracia participativa tiene sentido para visibilizar una causa. Pero no existe una institucionalidad para tramitar un memorial de agravios y mal precedente sentarían el ejecutivo y el legislativo en ceder la representatividad que ostentan. Debemos, sí, defender y mejorar esa democracia representativa que es la que tenemos.

rsilver2@aol.com

Facebook
Twitter
Messenger
Whatsapp

Más Columnas de Opinión

Yamid Amat Serna

Las otras voces

Él llevaba en sus tenazas y en sus ojos, y ella en su cola y su mirada, la delicadeza de las fibras más íntimas, las que componen el mágico tejido de una conversación. Recordaron en mí, la palabra y su poder, la inquietud y su atención, la

Leer
Horacio Brieva

Los contralores de Cambio Radical

Jesús María Acevedo Magaldi, un mocetón de exuberantes títulos universitarios pero de ética precaria, fue escogido en una sesión del Concejo llena de dulzones ditirambos para él. Por su hoja de vida votaron hasta los concejales de la “opo

Leer
Álvaro De la Espriella

La improvisación

El significado más acertado puede decirse de su aparición de pronto, sin avisar, cuando no hay manera de prepararse para recibir lo que lo que llega.

La historia humana está llena en cada quien, de estos fenómenos que por lo general

Leer
Ver más Columnas de Opinión
La sesión ha sido cerrada con exíto
Por favor, complete su información de registro aquí
DETECTAMOS QUE TIENES UN BLOQUEADOR DE ANUNCIOS ACTIVADO
La publicidad nos ayuda a generar un contenido de alta calidad
No quiero apoyar el contenido de calidad
X
COMO REPORTAR A WASAPEA
1) Agrega a tu celular el número de Wasapea a EL HERALDO: +57 310 438 3838
2) Envía tus reportes, denuncias y opiniones a través de textos, fotografías y videos. Recuerda grabar y fotografiar los hechos horizontalmente.
3) EL HERALDO se encargará de hacer seguimiento a la información para luego publicarla en nuestros sitio web.
4) Recuerda que puedes enviarnos un video selfie relatándonos la situación.
Ya soy suscriptor web