El titulo es:Reivindicar la decencia
    ¿Quieres recibir notificaciones?
    Si
    No
    5/10 INGRESAR Explora tu perfil

    Tienes 5 artículos gratis restantes

    Suscríbete a EL HERALDO y disfruta de contenido ilimitado y muchos beneficios.

  • SUSCRÍBETE

Últimas noticias

08:20

Una nueva victoria en el Arena do Gremio, en la sureña...

07:14

El mandatario señaló que el encuentro se...

06:58

Agnès Callamard, relatora de derechos humanos, ...

06:39

La diplomática, quien se reunirá hoy con Maduro,...

06:25

Los hechos están relacionados con la posible autoría en los...

Camilo Becerra, gerente de la Fecna, en EL HERALDO.
00:00

El gerente de la Federación Colombiana de Natación, habló...

Un campesino corta  las ramas de un árbol infectado con la plaga llamada dragón amarillo.
00:00

Los mandatarios de Santo Tomás y Palmar de Varela piden que...

Personal de la Acnur con un grupo de venezolanos en la Pastoral Social de la Arquidiócesis, en Malambo.
00:00

Dice que Pastoral Social entrega asistencia humanitaria. En...

David Ortiz
00:00

La Fiscalía entregó nuevos detalles sobre el ataque al...

Óscar Mercado no pudo evitar la derrota de su novena.
00:00

El cartagenero sigue destacándose en las Grandes Ligas.

Columnas de opinión
Actualizado hace 2 años

Reivindicar la decencia

Mi abuela se valía de los dichos, algunas veces indecentes, para mostrar la molestia que le causaba la indecencia. Los dichos, esas frases del ingenio popular que retratan con humorismo e ironía situaciones de la vida cotidiana, son un recurso para decir sin eufemismos lo que causa malestar.

Están hechos de palabras, de palabras habituales que pronunciadas son aún más musculosas. “Solo las palabras que pertenecen al idioma oral son las que tienen eficacia” diría Borges alguna vez. Pero, por fuera de ese entorno cadencioso y metafórico de un dicho, hay términos que son pura grosería y resultan desatinados, sobre todo, si están inscritos en el discurso de los personajes públicos. “Peló el cobre” decía mi abuela cada vez que la abrumaba la indecencia de los altos funcionarios de gobierno; y, si aún estuviera viva, y se le diera por hurgar en internet, y se topara con un trozo de la arenga de un ex alcalde de Barranquilla en la que dice textualmente “los que se van que coman v…a, que coman m…a, que coman m…á”, no me queda duda alguna de que a mi abuela le daría un patatús.

La vulgaridad, un atributo que algunas veces solo descuella en la intimidad, pero en otras ocasiones se deja ver públicamente, es también una estrategia política que va de la mano del populismo. Frente al uso de expresiones como las del exalcalde, la de cierto expresidente, grabada en el apogeo de las chuzadas telefónicas “Si lo veo le voy a dar en la cara, marica”, más parece el resoplido de un colérico angelito, y, aunque fue un fiasco comprobar que la supuesta ecuanimidad presidencial encubría un temperamento extremadamente violento, debemos reconocerle su derecho a pelar el cobre en la intimidad de su despacho. 

No sucede de igual forma al vicepresidente Vargas Lleras, que parece decidido a exponer su perfil más ordinario. Quién sabe si su intemperante locuacidad será una sórdida estrategia de campaña, o si fue su talante camorrista el que lo indujo a fastidiar a los vecinos venezolanos durante la entrega de unas casas en territorio fronterizo. “No vaya a dejar meter a los venecos, por nada del mundo.

Esto no es para los venecos”, dijo refiriéndose a las casas, ante lo cual reaccionó el gobierno del país Bolivariano. En haber dicho venecos no estriba su ordinariez –los remoquetes son ocurrencias de los humanos– sino en su incapacidad para decir decentemente las cosas que se nos pasan por la cabeza. Y claro, como ocurre cuando se casa una pelea con alguien más bravucón –en este caso más ordinario– salió Diosdado Cabello a decirle “Hijo del gran puto”, y la vulgaridad quedó oficializada; luego el vice reculó oportunamente calificando con un lánguido “patán” al hombre que “lleva años maltratando a los compatriotas colombianos”. ¿Maniobras de campaña? Quizá, pero ¿acaso nadie le habrá dicho a Vargas Lleras que –a no ser que no lo sea– además de ser decente, hay que parecerlo?

berthicaramos@gmail.com

Imagen de cheyenn.lujan
X

Hola,

Bienvenido a tu cuenta de EL HERALDO.

Con tu cuenta de EL HERALDO vive una nueva experiencia. En este momento nuestros usuarios registrados disfrutan de:

Acceso Ilimitado

Bienvenido a EL HERALDO

Bienvenido, puedes ingresar con tu correo electrónico y contraseña registrada.

Si todavía no tienes una cuenta, puedes registrarte aquí, es gratis.

Conéctate con tu cuenta de Facebook ó Google

Registrate en EL HERALDO

Crea tu cuenta en EL HERALDO y vive una nueva experiencia. En este momento nuestros usuarios registrados disfrutan de:

Acceso Ilimitado

x

Reestablecer tu contraseña

Ingresa el correo electrónico con el cual te registraste, te enviaremos un enlace para que puedas restablecer tu contraseña y acceder de nuevo.

Estimado lector,

Lector de noticias
Acceso ilimitado
Rincón Juniorista
¿Ya tienes una cuenta?
La sesión ha sido cerrada con exíto
Por favor, complete su información de registro aquí
DETECTAMOS QUE TIENES UN BLOQUEADOR DE ANUNCIOS ACTIVADO
La publicidad nos ayuda a generar un contenido de alta calidad
No quiero apoyar el contenido de calidad
X
COMO REPORTAR A WASAPEA
1) Agrega a tu celular el número de Wasapea a EL HERALDO: +57 310 438 3838
2) Envía tus reportes, denuncias y opiniones a través de textos, fotografías y videos. Recuerda grabar y fotografiar los hechos horizontalmente.
3) EL HERALDO se encargará de hacer seguimiento a la información para luego publicarla en nuestros sitio web.
4) Recuerda que puedes enviarnos un video selfie relatándonos la situación.
Ya soy suscriptor web
Copa america Brasil 2019 ¿Cúal es tu marcador? Juega aquí