El titulo es:Sí, es nuestro problema

Últimas noticias

: El bus-consultorio de la Fundación Expreso Brasilia durante la brigada realizada en Uribia, La Guajira.
00:00

Este año se han visitado 15 poblaciones colombianas con el...

22:23

La institución informó que la muestra aérea había sido...

Elías Obregón Acuña fue enviado a la cárcel Modelo.
20:26

“El niño sufrió golpes con palos, varillas y trozos de...

Luis González, Director Nacional de Seguridad Ciudadana de la Fiscalía.
19:53

Director Nacional de Seguridad Ciudadana, Luis González,...

Aspecto del juego entre Junior y Equidad, en Bogotá.
18:09

El equipo Tiburón empató sin goles...

Imágenes de los aviones sobrevolando el norte de la ciudad.
17:36

Residentes de los barrios Los Nogales, las Cumbres, Ciudad...

Alan García, expresidente de Perú.
17:09

El presidente peruano Martín Vizcarra confirmó la petición...

Los familiares de los miembros de la tripulación del submarino ARA San Juan se manifestaron frente a la Base Naval en Mar del Plata, provincia de Buenos Aires, Argentina.
16:38

Según imágenes captadas por un robot, el submarino se...

16:38

El alto tribunal consideró que los documentos...

Jorge Robledo, senador.
16:29

El senador indicó que espera que Ernesto Macías,...

Columnas de opinión
Actualizado hace 2 meses

Sí, es nuestro problema

En cualquier calle de Barranquilla es frecuente encontrarse con venezolanos pidiendo ayuda para aliviar los terribles momentos que viven como migrantes del que se considera el éxodo más grave en Latinoamérica en las últimas décadas, como consecuencia de la tragedia económica, social y política de su país. Esta cruel realidad se repite en casi todas las ciudades capitales de Colombia y en buena parte de sus municipios. Igualmente, viven esta crítica situación varios países suramericanos que se han visto obligados a tomar diversas medidas asistenciales para atender el gravísimo problema social de esta población.

Estadísticas de la ONU indican que más de 2,3 millones de venezolanos han salido de su país desde 2014. En estos momentos, se estima que diariamente migran unos 5.000. En Colombia se encuentra por lo menos un millón de ellos, según datos de Migración Colombia; y en Perú, 414 mil. En nuestro país han sido regularizados más de 181 mil ciudadanos venezolanos, mientras que otros 442 mil están en ese proceso.

En días pasados, cuando visité la Universidad Simón Bolívar en Cúcuta, palpé de cerca la gravedad de esta problemática. Qué tristeza me embargó observar las filas de cientos de inmigrantes venezolanos con sus pertenencias encima y caras llenas de frustración, caminando por las carreteras que comunican a Cúcuta con Bucaramanga y Bogotá. Familias completas con niños pequeños, incluso en brazos, en un desfile de pobreza humana en pleno siglo XXI, buscando mejores horizontes y oportunidades de vida.

Esta triste escena de éxodo masivo me recordó las migraciones en Europa en la Segunda Guerra Mundial durante las invasiones de las huestes hitlerianas, y las recientes ocurridas por la guerra en Siria.

Además del sufrimiento de los migrantes, se da la consecuencia grave de que niños y adolescentes crecerán sin recibir educación estable y de calidad. La Agencia de la ONU para los Refugiados, Acnur, da cuenta de que a 2017 cuatro millones de niños refugiados no iban a la escuela, limitando las oportunidades de su futuro bienestar.

En nuestro país se les están brindando servicios asistenciales de salud, alimentación y educación de manera paliativa; a pesar de ello, viven en forma paupérrima, generalmente hacinados y en condiciones infrahumanas. El sustento lo logran a través de la economía informal y recibiendo limosna en los buses y en las esquinas de los semáforos.

La gravedad de este fenómeno migratorio y su impacto sobre nuestras ciudades y municipios está dando inicio a una ola xenofóbica hacia nuestros hermanos venezolanos, violentando su dignidad humana al ser rechazados por su origen y condiciones de pobreza.

Nuestra obligación, como sociedad fraterna, es garantizar la protección de quienes están huyendo del descontrol social generalizado en su país. No podemos torpedear su llegada, ni mucho menos impedirles que busquen el sostenimiento de sus hogares. Todo lo contrario, la solidaridad es el valor que debe primar ante semejante catástrofe social.

Imagen de cheyenn.lujan

Recuerda que puedes usar tu cuenta de EL HERALDO en cualquiera de nuestros portales:

Inicia Sesión
Regístrate
¿Quieres recibir notificaciones?
Si
No
sssssss
La sesión ha sido cerrada con exito
DETECTAMOS QUE TIENES UN BLOQUEADOR DE ANUNCIOS ACTIVADO
La publicidad nos ayuda a generar un contenido de alta calidad
No quiero apoyar el contenido de calidad
X
COMO REPORTAR A WASAPEA
1) Agrega a tu celular el número de Wasapea a EL HERALDO: +57 310 438 3838
2) Envía tus reportes, denuncias y opiniones a través de textos, fotografías y videos. Recuerda grabar y fotografiar los hechos horizontalmente.
3) EL HERALDO se encargará de hacer seguimiento a la información para luego publicarla en nuestros sitio web.
4) Recuerda que puedes enviarnos un video selfie relatándonos la situación.
Ya soy suscriptor web
#Rusia2018 ¿Cúal es tu marcador? Juega aquí
¿Quieres asistir a la inauguración? Compra tus entradas aquí
¡Estamos listos! marcadores en cero, inicia la segunda fase. Haz tus predicciones AQUÍ
Continuar al sitio
Noticias más leídas del 2017 1