El titulo es:Érase una vez (II)

Últimas noticias

Los congresistas Efraín Cepeda, Eduardo Pulgar, Cesar Lorduy y el gobernador Eduardo Verano.
00:05

Así lo establece la nueva versión preliminar del...

Actualmente la custodia queda en cabeza de la mamá del hijo y el papá tiene una regulación de visitas.
00:00

La decisión del Alto Tribunal no tiene antecedentes en la...

Michel Barniel, jefe negociador del Brexit.
00:00

La primera ministra británica espera lograr el ‘divorcio’...

Gerry Rice, vocero del FMI, reconoce el acuerdo.
00:00

La organización está de acuerdo con Macri sobre el...

Zona rural del municipio de Sucre-Sucre tiene varias zonas inundadas.
00:00

Según las primeras indagaciones de las autoridades, el...

Marihuana confiscada en el interior de la maleta.
00:00

Policía dijo que es la tercera vez que detectan la maniobra...

Mario Lora Correa, fiscal de Montería.
00:00

Para las audiencias preparatorias arribó un fiscal...

El canal de acceso perdió 1,5 metros de profundidad.
00:00

La Dimar entregó ayer el informe de la última batimetría.

Diana Acosta durante su intervención.
00:00

El encuentro se realiza desde ayer en el Hotel El...

Varios vehículos transitan por la vía afectada.
00:00

Daños en carretera provocan accidentes: comunidad. ...

Columnas de opinión
Actualizado hace 12 dias

Érase una vez (II)

Primero están las falsedades, luego las mentiras y, ya en lo más alto, las historias patrias. Y, entre más antigua sea una nación, más larga tienen la nariz sus historiadores. Sí, porque a todas las épicas nacionales les ajustan bien aquellas palabras de Cervantes: “Historia sabida de los niños, no ignorada por los mozos, celebrada y aún creída de los viejos, y, con todo esto, no más verdadera que los milagros de Mahoma”. En el país de las Gallinas, sus historiadores tildan a los Zorros de embaucadores y traicioneros. En cambio, en el friso de la puerta de mármol del país de los Zorros, ellos ahí tienen cinceladas en letras góticas las palabras de Diomedes: “No es que el zorro sea atrevido, sino que las gallinas se van lejos”. 

Esas historias son puros cuentos que, en vez de con un tono doctoral, se acomodan mejor con el del dicharachero inicio de los relatos del pueblo de Sancho Panza: “Érase que se era, el bien que viniere para todos sea, y el mal, para quien lo fuere a buscar...”.   

De tales historiadores se burla irónico Luciano de Samósata en su Historia Verdadera: “Concluí por no reprocharles mucho por todas las mentiras que encontré al leerlos (…). Pero me extraña en ellos lo de que hubieran pensado que pasaría inadvertido que no escribían la verdad”. Y entonces avisa que no es traidor: “En una sola cosa seré veraz: en decir que miento. (…) Así escaparé a la acusación de los demás, al reconocer yo mismo que no cuento nada verdadero. Escribo, por tanto, acerca de lo que ni vi, ni comprobé, ni supe por otros y, es más, acerca de lo que no existe en absoluto ni tiene fundamento para existir”.

El de cronista real era un oficio peligroso. Procopio primero escribió la Historia de las Guerras exaltando los triunfos de Belisario, mano derecha de Justiniano. Pero, luego, pensando que Justiniano se pondría celoso, escribió un largo panegírico sobre el emperador y su esposa Teodora, a la que pintó como santa cristiana. Eso sí, después Procopio se desquitó escribiendo su Historia Secreta: Antes “no era posible consignar esos sucesos del modo en que debe hacerse cuando todavía estaban vivos sus actores (…), ni pasar inadvertido al gran número de espías, ni ser descubierto sin padecer una muerte miserable”. Y ahí a Teodora ahora sí la acusa de una irrefrenable “ansia asesina” y, con palabras gruesas, dijo algo así como que era “más liberal que la gallina que aprendió a nadar para gozarse con los patos”. 

Lo mejor es el criterio de Polibio: “Es imposible que aquellos que se mueven en empresas acierten siempre, ni es tampoco verosímil que yerren continuamente”. No todo puede ser tan malo, como en el Nerón de Suetonio, ni tan bueno como cuando el mismo Suetonio dice que “Tito fue el amor y la delicia del género humano”. 

Ni Érase una vez, ni Érase que se era. Aquí, nuestro mejor preámbulo caribe, es el de aquel inmortal y verdadero canto del Joe: “Quiero contarle, mi hermano, un pedacito de la historia negra, de la historia nuestra, caballero… Y dice así:”.

 

Imagen de jesika.millano

Recuerda que puedes usar tu cuenta de EL HERALDO en cualquiera de nuestros portales:

Inicia Sesión
Regístrate
¿Quieres recibir notificaciones?
Si
No
sssssss
La sesión ha sido cerrada con exito
DETECTAMOS QUE TIENES UN BLOQUEADOR DE ANUNCIOS ACTIVADO
La publicidad nos ayuda a generar un contenido de alta calidad
No quiero apoyar el contenido de calidad
X
COMO REPORTAR A WASAPEA
1) Agrega a tu celular el número de Wasapea a EL HERALDO: +57 310 438 3838
2) Envía tus reportes, denuncias y opiniones a través de textos, fotografías y videos. Recuerda grabar y fotografiar los hechos horizontalmente.
3) EL HERALDO se encargará de hacer seguimiento a la información para luego publicarla en nuestros sitio web.
4) Recuerda que puedes enviarnos un video selfie relatándonos la situación.
Ya soy suscriptor web
#Rusia2018 ¿Cúal es tu marcador? Juega aquí
¿Quieres asistir a la inauguración? Compra tus entradas aquí
¡Estamos listos! marcadores en cero, inicia la segunda fase. Haz tus predicciones AQUÍ
Continuar al sitio
Noticias más leídas del 2017 1