El Heraldo
Opinión

Psicopatologías silenciosamente peligrosas

No somos carnadas para saciar el hambre de los machos, somos humanas, sentimos y pensamos, no nos confundan con blanco de asesinatos.

Mientras buscamos salvarnos de la pandemia, nos atacan las violencias en sus infinitas manifestaciones y para ello no hay vacuna que las erradique; por ello nos desdibujamos de la esencia humana sentipensante para acudir a formas instintivas que se llevan por delante a los demás y a nuestro propio ser, porque la violencia es peligrosa cuando se ejerce o se recibe, no hay una esquina de ella rescatable y se nos está haciendo tarde para erradicarla de nuestras cotidianidades.

Nos asombra la sangre, ponemos atención a las enfermedades físicas – el cáncer, la diabetes o la hipertensión – pero no hemos dimensionado los impactos de las psicopatologías – pues la salud mental se deteriora y deteriora el entorno con la peligrosidad del silencio; vivimos entre pedófilos, misóginos o sociópatas, pero seguimos creyendo que la peligrosidad es de los que parecen monstruos y no de aquellos que tienen la capacidad persuasiva de ganarse la confianza social y atacar de manera contundente, con dolo, con la planeación exhaustiva de hacer el mal y quedar impunes.

La más reciente víctima es la adolescente Maira Alejandra, un caso que nos sigue informando de la humanidad enferma en la que habitamos, ya no basta con hacer plantones o marchas, esto tiene que parar y basta de lapidar toda esperanza, porque eso es lo que genera cada caso, matarnos como sociedad.

En este sentido, considero importante mencionar una de las definiciones de la violencia y escogí la realizada por la OMS, quien ha catalogado a la violencia como una pandemia y la define así:

“La violencia es el uso intencional de la fuerza física, amenazas contra uno mismo, otra persona, un grupo o una comunidad que tiene como consecuencia o es muy probable que tenga como consecuencia un traumatismo, daños psicológicos, problemas de desarrollo o la muerte”.

Si bien tenemos claro que cualquier acto que atente contra la integridad de las personas es considerado violencia, lastimosamente seguimos normalizando dichas acciones como si hicieran parte del bienestar personal y social, violentamos desde lo simbólico hasta lo más tangible, es paradójico que en una era de tantos avances tecnológicos se sigan cometiendo atentados que deshumanizan  la humanidad; tales como el racismo, la homofobia o cualquier tipo de discriminación.

Son lamentables los casos de mujeres asesinadas en diferentes regiones del país y del mundo. ¿Qué decir, qué hacer, qué pensar, frente a estos delitos? Mi primera respuesta es rechazar categóricamente todo tipo de violencia,  que nunca la sociedad se acostumbre a estos hechos, porque acabar con la vida de una mujer es fortalecer los paradigmas que las cosifican y la convierten en blanco de homicidios, violaciones o torturas.

Un hombre que violenta a una mujer sólo informa lo lejos que está de lograr un estadio de evolución humana, han quedado fijados en etapas tanáticas; hombres que encarnan a bestias que sólo viven para tener a sus presas y satisfacer el hambre.

¡No nos maten!, dicha afirmación exige nuestro derecho a la vida y a la libertad de expresión, a ser autónomas, empoderadas y respetadas; no maten a los úteros fructíferos de este planeta: las mujeres.

No somos carnadas para saciar el hambre de los machos, somos humanas, sentimos y pensamos, no nos confundan con blanco de asesinatos. Somos mujeres valientes. No representamos un peligro para la sociedad, somos la esperanza de transformación social, ya es hora de cambiar las realidades patriarcales.

Facebook
Twitter
Messenger
Whatsapp

Más Columnas de Opinión

El Heraldo
Rafael Nieto

Inaceptable adoctrinamiento

Esta semana se conoció el caso de una profesora de secundaria en el Valle, Sandra Ximena Caicedo, que puso a sus estudiantes una tarea sobre los "falsos positivos” que era en realidad un claro esfuerzo de adoctrinamiento.

Como el de S

Leer
El Heraldo
Catalina Rojano

Todo es sufrimiento

La realidad no es bonita. Basta con escuchar o leer las noticias para que pensemos que las cosas están mal o, en su defecto, que van de mal en peor. Y nada de eso es novedad. De algún modo, vivir siempre ha sido sinónimo de sufrir. En su primer

Leer
El Heraldo
Ismael Cala

Aprender a fluir

Hasta la segunda semana de marzo de 2021, las estadísticas indicaban que más de 202 millones de personas habían recibido una dosis de la vacuna, mientras que 75 millones de ciudadanos ya habían culminado su ciclo de dosis.

Por supues

Leer
El Heraldo
Jesús Ferro Bayona

La Costa y sus juglares

Un fenómeno popular fue el de los juglares que deambulaban por los pueblos del sur de Europa en la Edad Media. Iban cantando sus canciones. La gente salía a las caminos, se apiñaba para escucharlos, les daba comida para alimentarlos y también

Leer
Ver más Columnas de Opinión
DETECTAMOS QUE TIENES UN BLOQUEADOR DE ANUNCIOS ACTIVADO
La publicidad nos ayuda a generar un contenido de alta calidad
No quiero apoyar el contenido de calidad
X
COMO REPORTAR A WASAPEA
1. Agrega a tu celular el número de Wasapea a EL HERALDO: +57 310 438 3838
2. Envía tus reportes, denuncias y opiniones a través de textos, fotografías y videos. Recuerda grabar y fotografiar los hechos horizontalmente.
3. EL HERALDO se encargará de hacer seguimiento a la información para luego publicarla en nuestros sitio web.
4. Recuerda que puedes enviarnos un video selfie relatándonos la situación.
Ya soy suscriptor web