El titulo es:De anecdotario no hay como el boxeo

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Columnas de opinión
20 Marzo 2017

De anecdotario no hay como el boxeo

La pelea entre George Carpentier y Jack Dempsey se hizo en New Jersey ante 90 mil aficionados. El promotor del combate, al ver tanta gente, pidió a Dempsey que alargara el espectáculo. 

Hay aficionados deportivos a quienes les gustan los anecdotarios que han enriquecido al pugilismo a través de decenas de años. El autor de estas crónicas conoce varias, pero es indudable que no conoce en su totalidad está vena referente al pensamiento y al vocabulario de muchos boxeadores, mánagers y promotores.

Empecemos por recordar una que se formó minutos antes de comenzar el combate entre George Carpentier, campeón mundial semipesado, y Jack Dempsey, el cual se efectuó en New Jersey. Por cierto, en un hecho por demás increíble. Ese combate se verificó en un estadio grandísimo, totalmente de madera que se construyó para esa pelea. El promotor del combate cuando vio el estadio totalmente colmado por 90.000 personas. Que ni él ni nadie los esperaba, fue al camerino de Dempsey y les dijo: “Vengan a acá afuera para que presencien la asistencia tan increíble de público que hay en este escenario. Les advierto que si ustedes noquean a Carpentier en el primer asalto, burlándose de ese público que ha pagado generosamente sus entradas, no cuentan más conmigo”.

Dempsey y su mánager acogieron la advertencia del promotor y el púgil aguantó sus manos para atender la recomendación del promotor. Pero al finalizar el tercer asalto Dempsey le dijo a su mánager que había sentido una fuerte derecha de Carpentier, quien tenía eso como su mejor arma en el ring. El mánager de Dempsey inmediatamente reaccionó y le dijo a su boxeador: “No más contemplaciones, liquídalo ya”. Esto le puso fin a la pelea en el cuarto asalto, porque Dempsey derribó a Carpentier con una fuerte combinación de golpes.

En la pelea entre Luis Ángel Firpo y Jack Dempsey al día siguiente se encontraron ambos boxeadores reunidos en un hotel de Detroit. Saber esto un periodista deportivo llamoó a sus colegas y en un santiamén estaba lista una rueda de prensa con los dos boxeadores.

Un periodista interrogó a Firpo preguntándole si había sentido los fuertes golpes de Dempsey. Pero primero interrogaron al propio Dempsey, quien dijo que al finalizar el primer asalto donde él fue sacado del ring, manifestó allí que él estaba inconsciente cuando le tradujeron las palabras de Dempsey a Firpo, este agitaba de un extremo a otro su enorme dedo índice, para decir que eso no era cierto. 

Y dijo textualmente: “Porque si estaba inconsciente, nunca le pegó al árbitro sino siempre a mí”. Por supuesto esta declaración de Firpo provocó carcajadas entre los numerosos periodistas deportivos. Las risas salían al hall del hotel, mientras Dempsey permanecía callado.

Muchos años después, cuando Dempsey visitó Buenos Aires, allí admitió francamente que Firpo debió haber sido declarado campeón mundial. Como se sabe a Dempsey le recuperaron su estado boxístico con el suministro de oxígeno. Dempsey revivió y lo primero que preguntó fue: “¿Cómo me noquearon?” Su manager le contestó: “No solo no te han noqueado, sino que estás haciendo una gran pelea. Sal ahora y liquídalo” como así fue, porque Dempsey tumbó dos veces más a Firpo en el segundo asalto para ganar por nocaut en el trepidante combate.

Imagen de said.sarquis