El Heraldo

Chávez, el omnipresente

En cada rincón de Venezuela, la presencia de Hugo Chávez parece estar presente. En afiches, fotos, haciendo nombramientos, en reuniones de las cuales no hay registro fotográfico, gobernando, emitiendo comunicados, opinando sobre el futuro de su nación. Resulta sorprendente la veneración y fe con que miles de venezolanos están convencidos de que su líder está con ellos y ha llegado a reasumir su gobierno. El presidente Chávez parece gobernar por encima de las instituciones y las reglas de juego, porque su carácter mesiánico y el apoyo popular le han dado licencia para sortear con éxito esta atípica situación. Es el más vivo culto a la personalidad y al mito, semejante al profesado hacia muchos caudillos en la historia de América Latina. Por todo el Continente, al igual que en el vecino país, se entrelazan cadenas de oración por la salud de Chávez, que incluyen el apoyo de reconocidas figuras como Rigoberta Menchú, Nobel guatemalteca de Paz, y de grupos indígenas venezolanos.

Recordemos también cómo la diplomacia petrolera ha permitido la presencia de Venezuela y su gobierno a lo largo de toda Centroamérica y el Caribe. Asimismo, el legado del socialismo del siglo XXI se mantiene presente en las consignas de sus países aliados como Bolivia, Ecuador, Nicaragua o Cuba, país que acaba de reelegir a Raúl Castro, prolongando así el reinado de los Castro en el poder.

Durante el mandato de Chávez, su país ha emprendido una revolución que abarca las esferas de la economía, la salud, la educación y las relaciones internacionales. Sin embargo, pese a la buena imagen que este gobernante tiene en las clases populares de su país, el balance de su gobierno no lo deja muy bien librado si lo comparamos, por ejemplo, con la administración de Rafael Correa. Como bien lo sostiene Arlene Tickner, “la crisis económica venezolana se manifiesta en un déficit fiscal de proporciones mayúsculas, tasas de inflación de las más altas del mundo, un mercado perverso de divisas, una capacidad productiva limitada, una deuda externa diez veces mayor que la de 2003 y decrecientes ingresos por concepto del petróleo. Un alto ritmo de gasto sin inversión en infraestructura ni en industria ha sido acompañado por la aparición de una élite boliburguesa y con ella una corrupción rampante” (El Espectador, febrero 19/2013).

Convendría una lectura al libro Caudillos (Mauricio Sáenz, Panamericana, 2010) a fin de reflexionar sobre las afirmaciones del autor cuando sostiene que en América Latina seguimos padeciendo por el mandato de gobernantes “salvadores o restauradores de la patria”, quienes con discursos populistas tratan de mantenerse en el poder por largos periodos.

Para terminar, se podría afirmar que pese a la omnipresencia de Chávez, el tigre no es como lo pintan, pues pese a la efervescencia que suscita su figura, el futuro de este vecino país no parece tan brillante como lo sueñan sus fanáticos y radicales partidarios.

Por Roberto González A.
rogonzal61@yahoo.com

Facebook
Twitter
Messenger
Whatsapp

Más Columnas de Opinión

El Heraldo
Orlando Araújo Fontalvo

El viejo Fuenmayor

En cuanto a la reivindicación del viejo José Félix, el «abuelo sabio» y el más joven de los escritores del Grupo de Barranquilla, han desempeñado un papel protagónico sus discípulos más aventajados. La frase de Álvaro Cepeda Samudio, «

Leer
El Heraldo
Óscar Borja

¡En surco de dolores!

Los escándalos en Colombia trascienden de tal manera que por vergonzosos que sean los hechos todo es normal. 

Vehículos destinados a la protección de dignatarios o personas en riesgo, y que están a cargo de la unidad nacional de

Leer
El Heraldo
Álvaro Villanueva

La caminata de la luz

Salir a caminar con los niños, familiares o amistades, es una de las prácticas más convenientes, desde el punto de vista de donde se mire. Saludable, en todos los aspectos, físico, mental, de coordinación y lleno de estímulos, que ponen en a

Leer
Ver más Columnas de Opinión
X
COMO REPORTAR A WASAPEA
1. Agrega a tu celular el número de Wasapea a EL HERALDO: +57 310 438 3838
2. Envía tus reportes, denuncias y opiniones a través de textos, fotografías y videos. Recuerda grabar y fotografiar los hechos horizontalmente.
3. EL HERALDO se encargará de hacer seguimiento a la información para luego publicarla en nuestros sitio web.
4. Recuerda que puedes enviarnos un video selfie relatándonos la situación.