La salud digital comenzó a gestarse en la segunda mitad del siglo XX con los primeros experimentos de telemedicina en los años 1960–70, pero se consolidó como campo propio a partir de los años 1990 con la expansión de internet y los registros electrónicos de salud. Hoy se entiende como un ecosistema que integra telemedicina, historia clínica electrónica, dispositivos portátiles y análisis de datos. La primera resolución de la Organización Mundial de la Salud, OMS 2005 sobre la salud digital se inició con la elaboración y adopción de la Estrategia Mundial sobre Salud Digital de la OMS, en donde más de 120 Estados Miembros de la Organización, entre ellos, Colombia, participaron en la presentación de la estrategia. Posteriormente, muchos de los adelantos fueron impulsados con urgencia, por las grandes experiencias derivadas de la pandemia de la covid-19, en donde se le dio un gran impulso en el uso a la salud digital. Sin esta ayuda y la respuesta de los gobiernos a la pandemia no se hubieran podido atender la gran cantidad de enfermos afectados con el coronavirus, ni tampoco se habrían logrado los diagnósticos y el seguimiento paso a paso de la pandemia. La globalización, a través de esta era digital, permitió una acción nunca antes desarrollada, gracias a los grandes avances de las comunicaciones, tecnología y al gran sacrificio de los trabajadores de la salud, quienes entregaron, hasta sus vidas, por salvar a la humanidad. El desarrollo científico, contó también con una nueva herramienta, la tecnología digital, que, aplicada a las ciencias médicas, la infectología, la salud pública, la epidemiología, la medicina molecular, la bioquímica, y otras más, hicieron posible la implementación urgente de las vacunas que, sin negar en casos especiales sus reacciones secundarias, fueron como han sido en la historia de la medicina, elementos salvadores. Las estadísticas al instante, los descubrimientos, casi inmediatos, de las variaciones genéticas del virus, los nuevos medicamentos y todos los hallazgos importantes para el control de la epidemia, tuvieron y siguen teniendo, el gran apoyo de una medicina digital, que ya cuenta con un gran apoyo de lo que ya se estableció como una gran herramienta, que tiene importantes programas y adelantos, que crecen con la ingeniería de sistemas, el mundo digital, con sus adelantos en computación y programas, la machine learning y la inteligencia artificial. Despreciar esta tecnología y, no esperar con esperanzas lo que nos trae la medicina quántica, sería un gran error. Aprovechar los recursos digitales con los que contamos, nos puede llevar en forma semejante a un crecimiento importante, como lo sucedido en Corea, Singapur y otros países que crecen al lado de este milagro de la tecnología. Lo único que le falta a esta medicina digital, es algo que no puede quedarse por fuera, el humanismo de quienes con el conocimiento podemos ayudar a los demás. @49villanueva