'El próximo viernes habrá una reunión de seguridad con el Ministro de Defensa de Colombia, Diego Molano, para tocar temas de seguridad en el sector fronterizo' vinculados con la llegada de migrantes irregulares, en un encuentro que tendrá lugar en Colombia, dijo a EFE este domingo una fuente oficial panameña. Crisis migratoria: cuando la realidad supera el ‘sueño americano’ Bajo Chiquito y Canaan Membrillo, en Darién, son las dos primeras comunidades panameñas a las que llegan los migrantes en su paso hacia EE.UU., y en donde Panamá hace los registros de seguridad, les ofrece atención de salud y alimentación. Este viernes la jefa del Servicio Nacional de Migración de Panamá (SNM), Samira Gozaine, se reunió con sus homólogos de Costa Rica y Colombia, Raquel Vargas y Juan Francisco Espinosa, respectivamente, para hablar sobre el creciente flujo de migrantes. En la reunión se llegó a 'acuerdos mutuos para poder salir adelante en esta crisis y ayudarnos en una situación que ni Colombia, ni Costa Rica, ni Panamá son países destino, sino más bien somos países de tránsito', indicó Gozaine. Colombia y Panamá acuerdan controlar el flujo migratorio en su frontera Adelantó que la próxima semana tendrá lugar un encuentro de los directores de Migración del área para abordar el tema. Panamá y Colombia, en el marco de una reunión ministerial celebrada en la capital panameña, anunciaron que establecieron una cuota diaria de 650 migrantes hasta finales de este mes y otra de 500 diarios a partir de septiembre, para cruzar por la peligrosa frontera del Darién. El tapón del Darién, utilizado cada año por miles de migrantes procedentes de todo el mundo, mayormente haitianos y cubanos, es considerada una las rutas más peligrosas del mundo, por sus características naturales y la presencia de grupos criminales.