Mayo 17, 2012 - Actualizado hace un minuto
10 de Diciembre de 2011 - 09:14 pm

Qué hacer en caso de quemaduras

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Thinkstock

Ante una quemadura, los especialistas recomiendan aplicar agua fría sobre el área afectada.

Los niños, como pequeños exploradores que son por naturaleza, dedican gran parte de su tiempo a conocer el medio que los rodea. Miran, tocan, agarran, desarman y si no caminan se las ingenian hasta alcanzar el objeto que les llama la atención, razones por la cual siempre presentan altas posibilidades de sufrir lesiones en su cuerpo.

Las quemaduras son un tipo de lesiones frecuentes en la población infantil y un riesgo presente en toda casa. Lo es aún más en las temporadas de vacaciones y especialmente en las festividades tradicionales del mes de diciembre, cuando el ambiente de iluminación lleva a muchos a tener contacto con pólvora.

Pero además de estos casos particulares, un niño puede quemarse también con la ingestión de bebidas o alimentos calientes, al derramarse la taza de la sopa, o la olla caliente. Sin embargo, para esta fecha se alerta a las familias especialmente sobre el uso de pólvora (luces de bengala, totes, mechas, volcanes, entre otros), una práctica que a pesar de estar restringida por las leyes colombianas, su comercialización y manipulación por parte de personal no experto sigue siendo frecuente.

¿Cómo identificar la gravedad?. En caso de sufrir una quemadura, la atención dependerá de qué tan severa sea esta. Según Laura Mendoza, pediatra de la Universidad del Norte, las leves pueden ser tratadas sin riesgo en casa, pero de ser muy graves se requerirá atención médica.

De ahí la importancia de que la familia o el personal al cuidado de los niños aprendan a identificar las distintas quemaduras. Es sencillo hacerlo, son sólo tres tipos (primer, segundo y tercer grado) y de esta clasificación va a depender el manejo a seguir. A mayor grado se compromete más la piel y son más severas.

Para identificarlas, recomienda la especialista, se debe prestar mucha atención a la forma como se ve la piel. “En las quemaduras de primer grado (superficiales) la piel está roja, hinchada y el niño presenta dolor. Si la piel sigue roja pero el dolor es muy fuerte y hay ampollas es una quemadura de segundo grado. Y por último, en las de tercer grado la piel parece estar seca, como calcinada, y a diferencia de las anteriores no hay dolor, pues ya los nervios están dañados”.

Si el niño sufre una quemadura de segundo o tercer grado la recomendación es recurrir inmediatamente al servicio de urgencias. Asimismo, si se afectó mucha piel, sin importar el grado que sea; si fue provocada por fuego, una sustancia química o se electrocutó; si se afecta la cara, el cuero cabelludo, las articulaciones o los genitales; o si hay signos de infección (hinchazón, roja, caliente o con salida de pus) en una piel previamente quemada.

¿Qué hacer en caso de una quemadura?. Lo primero que hay que hacer es alejar al niño de la fuente de calor, quitarle la ropa que esté quemada, aplicar agua fría —no helada ni hielo—, o compresas limpias y frías durante 3 a 5 minutos, cubrir con gasas o vendas estériles y administrar un medicamento para calmar el dolor, como acetaminofén.

“No se debe aplicar manteca, aceites, café, crema de dientes ni ningún otro remedio, estas medidas pueden causar más lesión o favorecer la infección”, resalta Mendoza.

En el caso de las quemaduras de primer grado sólo hay que mantener la zona limpia y cubierta con compresas. Si fue de más gravedad, lo primordial es solicitar atención médica inmediata de emergencia, seguir las instrucciones generales, mantener el área afectada levantada y no reventar las ampollas.

Si la quemadura fue provocada por fuego, hay que apagarlo. Una forma sencilla para esto es hacer que se revuelque sobre la tierra, luego le quitan la ropa ardiente. En el caso de que el niño sufra una quemadura por electricidad, antes de tocarlo retire la fuente. Luego siga las recomendaciones generales y acuda al servicio de emergencias más cercano.

¿Cómo prevenirlas?
Coloque los mangos de ollas y sartenes hacia la parte posterior cuando cocine, y nunca cargue a un niño pequeño mientras cocina. No permita que jueguen en la zona. Evite el uso de manteles grandes, pues el niño puede halarlos y tumbar las bebidas o platos calientes. No camine por la cocina o comedor con líquidos calientes sin verificar donde está su hijo. Mantenga fósforos, encendedores, sustancias químicas y velas encendidas fuera del alcance de los niños. Cubra los enchufes, desenchufe las planchas calientes y manténgalas lejos de los niños. No planche en la cama.

Causas de quemaduras
Las más frecuentes y a las cuales debemos tenerles más cuidados son las siguientes:

Líquidos calientes (frecuentes en nuestro medio).
Fuego u objetos calientes (estufas, plancha).
Sustancias químicas (ingestión de pila de reloj).
Electricidad
Sol

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