¿Por qué debemos protegernos de los rayos solares?

El heraldo

Inicio de sesión

Por favor, introduce tus claves de acceso o las de tu red social habitual

¿No tienes una cuenta? Regístrate »

Últimas noticias

Una niña y su mascota caminan cerca de los faroles que han armado los hermanos Reales y esperan vender para el próximo 7 de diciembre.
00:25

Una familia en Rebolo hace faroles hace 22 años....

00:15

Seis de cada 10 colombianas están a favor de...

El corredor barranquillero Nelson Soto celebrando uno de sus triunfos en Panamá.
00:15

El ciclista barranquillero, en la Vuelta Internacional a...

José ‘Ringuito’ Amaya celebra uno de los goles que marcó con Junior junto al delantero Martín Arzuaga y el volante Léiner Rolong.
00:15

El barranquillero, campeón con Junior en 2004 y 2011...

En el mercado EPM los comerciantes se quejan por los daños en la infraestructura, especialmente en el techo.
00:15

Son 11 plazas de mercados de Barranquilla que son...

La plantilla del Chapecoense, conformada por 20 jugadores, arribó al hotel Sonesta, el pasado 18 de octubre, después de las 8:39 de la noche. Venían de hacer el reconocimiento de la cancha del estadio Metropolitano Roberto Meléndez.
00:15

El HERALDO reconstruyó el paso del club brasile...

Así celebran los feligreses en la madrugada del 8 de diciembre, en Campo de la Cruz, sur del Atlántico.
00:10

Cinco personajes de distintas generaciones cuentan c...

Uno de los participantes fotografía la estructura gótica de la  iglesia de San Roque.
00:10

Un público masivo entre niños, jóvenes...

Luis Andrés Colmenares en compañía de Laura Moreno y Jessy Quintero en la fiesta del 31 de octubre de 2010.
00:10

Mientras Fiscalía, Procuraduría y ví...

La pancarta instalada en la entrada de la zona de preconcentración de los guerrilleros del Bloque Martín Caballero.
00:10

Guerrilleros de las Farc preparan el campamento al que...

20
El titulo es:¿Por qué debemos protegernos de los rayos solares?

¿Por qué debemos protegernos de los rayos solares?

La piel es el órgano más grande del cuerpo humano. Si bien después de escuchar esta afirmación lo primero que uno puede deducir es que también es el órgano más fuerte y resistente, existen a la vez múltiples agentes agresores y sustancias que actúan diariamente para que nuestra piel se dañe y pierda sus bondades de escudo de protección para el interior del cuerpo humano.

La luz solar es una de las agresiones más fuertes y dañinas a las que se expone nuestra piel. No obstante, hace mucho tiempo atrás, fuimos capaces de permear los efectos del sol creando cambios como la pigmentación de la piel, el engrosamiento de esta y demás cambios típicos en las razas, que hoy en día conocemos.

Sin embargo, desafortunadamente junto con el calentamiento global han aparecido nuevos retos para el ser humano. Uno de estos es el tener que soportar mayor radiación solar por los daños causados en la capa de ozono.

Por estas y muchas razones la doctora Beatriz Orozco, dermatóloga del Hospital Universidad del Norte, ofrece una breve guía sobre los cuidados contra el sol.

El por qué de la protección. En primer lugar, es importante saber que la luz solar llega a nuestro planeta en forma de radiación ultravioleta, en un espectro de luz amplio donde podemos resaltar dos tipos de radiaciones: la radiación UVA y la radiación UVB. Estas se convierten en los actores principales de la lucha entre la piel y la luz solar.

La piel, como cualquier tejido del cuerpo, está compuesta por células que en su interior poseen la información genética que nos hace únicos.

“El daño causado por la luz solar va más allá de hacer que la piel pierda su elasticidad, firmeza y lozanía, sino que, además, con la exposición crónica se van creando anormalidades en el material genético de nuestras células de la piel, lo cual conlleva a una serie de cambios que pueden llevar a la aparición de un cáncer de piel”, dice la dermatóloga.

Desafortunadamente, la mayoría de las personas no posee consciencia de la magnitud del problema y llegan a etapas avanzadas antes de actuar cuando la resección quirúrgica es la solución en la mayoría de los casos.

Sin embargo, explica la doctora Orozco, siempre existen riesgos de recidivas, metástasis en los casos de cánceres agresivos, y es posible que se generen cicatrices secundarias a la cirugía en áreas como la cara.

“Es de suma importancia aprender a darle la atención necesaria a la piel, no solamente por la estética y vanidad sino por salud y mejor calidad de vida a mediano y largo plazo”.

Aunque por años los profesionales de la salud han recalcado en los impactos de la luz solar en la piel, con el pasar del tiempo se ha visto una tendencia creciente en el número de casos de personas con lesiones secundarias cancerígenas en la piel por la exposición solar.

Lo más alarmante es que hace 15 años se decía que estas lesiones aparecían comúnmente en personas en la quinta década de la vida, pero hoy encontramos pacientes con lesiones precancerígenas y cancerígenas desde la tercera década, lo cual se le atribuye a los cambios en la capa de ozono, que permiten el paso directo de radiación UVA y UVB; a la cultura del bronceado que tanto daño a hecho en las pieles de nuestra población joven, y al no uso adecuado de los métodos de protección solar que están disponibles en el mercado desde hace más de 30 años.

Cómo protegernos. Existen un sin número de medidas para evitar la exposición solar directa y así prevenir el daño sobre la piel. Basta con tener ciertas recomendaciones claras que dependen del lugar donde se localice cada persona.
En términos generales nuestro medio, por ser costero, está expuesto a grandes  cantidades de radiación proveniente del sol.

Según las tablas de exposición de luz ultravioleta en Colombia, la zona de la costa Caribe se encuentra durante casi todo el año encasillada en 10+, la máxima clasificación a exposición ultra violeta. Por esta razón es importante mantener siempre medidas de protección contra el sol. En este sentido, la especialista entrega las siguientes recomendaciones:

En primer lugar hay que evitar la exposición directa en las horas de máxima radiación, entre las 10:00 am y las  3:00 pm. Si necesita salir o se encuentra en las calles a estas horas, un buen parasol ayudará, pero este debe ser negro con doble cubierta, en lo posible la segunda cubierta que sea gris o de otro color oscuro. Esto es necesario ya que el color negro absorbe la mayor cantidad de radiación y al ser doble cubierta se reduce al máximo la cantidad de rayos que atreviesen el material del cual esté hecho el parasol.

Otra medida general es el uso de sombreros, gorras y lentes de sol, que reducen la superficie de piel expuesta y confieren protección hacia la radiación. Pero sin lugar a dudas, el mejor método de protección son los protectores solares, que son preparaciones químicas que permiten crear una pantalla que repele la radiación que llega hasta nuestro cuerpo.

Desafortunadamente existen dos problemas con el uso del protector solar: el primero es la falta de cultura del uso del mismo y la segunda la mala elección del protector solar adecuado para su tipo de piel, lo cual conlleva a abandono del hábito del uso del mismo.

En países como Australia el uso del protector se encuentra tan impregnado en la consciencia de sus habitantes que existen dispensadores en los paraderos de buses. Esto se debe a que los australianos reportan las tazas más altas de cáncer de piel en el mundo, en términos de frecuencia.

Ellos han logrado reducir el tiempo de aparición de estas lesiones debido al uso desde la infancia temprana de un buen protector solar. “Nuestra recomendación es adoptar y copiar esta medidas para evitar problemas a futuro”, concluye la doctora Beatriz Orozco.

Qué protector solar usar. Un buen protector solar debe realizar una protección total ante la radiación UV. Décadas atrás se medía esa eficacia según el porcentaje de Factor de Protección Solar (SPF), por lo cual existe aún la tendencia a creer que el mejor protector solar es el de mayor SPF.

Esto no es así. Se demostró que con un SPF 30 es suficiente para conferirle protección solar a la piel siempre y cuando se esté reaplicando la sustancia sobre la piel mínimo cada 3 o 4 horas en exposición directa (en la playa lo ideal sería cada hora). “Puede sonar un régimen estricto y tedioso, pero una vez creado el hábito se convierte en un procedimiento de rutina”.

En segundo lugar, a la hora de escoger protector hay que tener en cuenta el tipo de piel. Existen diferentes presentaciones de protectores, los hay en crema para pieles secas, los hay en gel para pieles grasas o con problemas como acné y en emulsión para pieles mixtas o secas, que además requieran una hidratación extra.

Estos datos deben ser tenidos en cuenta para escoger el protector ideal. Aunque en el mercado existen muchas marcas, como consumidores debemos buscar productos dermatológicamente avalados y libres de sustancias tóxicas que puedan dañar nuestro organismo.

“Ojalá el uso del protector solar y la adopción de medidas de protección solar y la concientización del daño de la cultura del bronceado sea tratado con la seriedad necesaria para evitar que el problema sea cada vez mayor y evitar padecer de enfermedades crónicas como el cáncer”, puntualiza Beatriz Orozco.

¡Hola!