24 de Junio de 2011 - 10:44 pm

    ‘Kai-Lan Chow’ y ‘Dora la exploradora’ versus ‘Pucca’

    Como psiquiatra de niños y adolescentes tengo la obligación de estar actualizado en los programas de televisión que ven los menores para asesorar a los padres en la consulta. Soy aficionado a las tiras cómicas desde mi infancia y conozco bastante bien su evolución desde los 50 hasta el día de hoy. Considero haber visto y disfrutado un alto porcentaje de ellas.

    Sé que en principio va a sonar horrible lo que voy a decir pero lo digo desde la quintaesencia de una tira cómica, es decir, la moraleja que debe dejar a los niños.

    Pucca nunca me gustó como entretenimiento para niños menores porque la considero una acosadora sexual. Todo lo que sucede en cada capítulo no es otra cosa que corretear al pobre Garu, el motivo de su acoso, para darle besos. No hay sitio en este mundo donde este aprendiz de ninja pueda esconderse para que la impertinente niña de 10 años de edad no lo encuentre. No hay impedimento ni rival en ese mundo imaginario que ella no destroce para cumplir su cometido. Hasta la canción la delata: “Pucca, quiere a Garu, divertido amor. Come fideos; lo buscó, lo besó, bam, bam, bam…”.

    Por fortuna, ya esta caricatura no se ve tanto y en su lugar van apareciendo otras con contenidos más didácticos y moralejas más sanas. Dora la exploradora me cautivó desde el primer capítulo porque con su amigo Botas, un mono que la ayuda en sus aventuras, explora el mundo desde una perspectiva ecológica enseñando a los niños a cuidar el planeta y vivir sanamente en él.

    Se vale de una serie de recursos didácticos para interactuar con los televidentes y enseñarles activamente. Más aun, promueve el bilingüismo al introducir de manera gradual una serie de expresiones en inglés de uso cotidiano y que tienen aplicación práctica en cada hogar. Es un hecho que los padres me comentan que sus hijos han desarrollado un mayor interés por el inglés y “lo pronuncian bien” gracias a Dora y también a su primo Diego, quien aparece en otra caricatura llamada Go, Diego, go, en la cual también abundan las expresiones en inglés.

    Últimamente hay una caricatura nueva que me divierte muchísimo y la veo cada vez que puedo. Se llama Ni Hao Kai-Lan, y se refiere a una niña china de 6 años de edad, Kai-Lan Chow quien, junto con sus amigos Rinto, Jojo y Tolí, da grandes enseñanzas sobre valores éticos y hermosas moralejas. Lo que me tiene capturado de esta caricatura es que estoy aprendiendo expresiones en mandarín y en chino, quien lo creyera, gracias a lo que en ella se enseña.

    La inocencia de Mickey, Donald, Tribilín o Porky hace parte del pasado, hoy asistimos a una influencia de los comics que nos obligan a estar pendientes de lo que ven nuestros niños. ¡Hasta las propagandas! Esto lo digo porque un padre me pudrió el cerebro advirtiéndome sobre una de unos famosos pañales en los que aparece una mujer besando las nalgas a un niño y subliminalmente suena una canción que dice que eso es una prueba de amor. ¿La recuerdan? Me dijo: Doctor, ¿se imagina lo que podría hacer un abusador sexual con esa imagen y esa cancioncita? ¡Qué horror! Me jodió todo el fin de semana con esa pregunta odiosa pero reveladora.

    Por Haroldo Martínez
     

    Temas de Interés

    Actividad Social

    Indicadores

    Indicadores - Monedas
    T.R.M Dólar $1.841,35
    Compran$1.840,91
    Venden$1.841,78
    Indicadores - Tasas
    DTF 3,98
    UVR 206,0923
    Petroleo US$96,02
    CaféUS$1,61
    Indicadores
    Ecopetrol4.075
    Prec38.560
    Isagen2.640